Fortanete volvió a situarse este fin de semana en el mapa del deporte ecuestre aragonés con la celebración del II Raid de Fortanete, una cita integrada en la Copa Reino de Aragón que continúa ganando prestigio y participación dentro del calendario autonómico de raids de resistencia.
La competición, disputada este pasado sábado, reunió a jinetes y amazonas de diferentes categorías en un recorrido especialmente exigente, condicionado por la altitud y la orografía característica del Maestrazgo. Precisamente estas condiciones fueron señaladas por los participantes como uno de los principales atractivos de una prueba que combina dificultad técnica y un entorno natural privilegiado.
En la categoría reina, sobre una distancia de 80 kilómetros, la victoria fue para Pablo Agustín Lleixà, que además obtuvo el reconocimiento Best Condition gracias al excelente estado físico de su caballo TXO-AJASH al finalizar la competición. La dureza del recorrido quedó patente en esta prueba, donde se registró una descalificación y dos retiradas voluntarias.
En la prueba de 60 kilómetros, el triunfo correspondió a Mar Domínguez Ferrer, que se impuso por delante de Francisco Jesús Ruiz González y María Elena García Rojas. El premio Best Condition recayó en el caballo TRA-UNAI, montado por Abel Santana.
Uno de los nombres propios de la jornada fue el de Eva Pinilla Bonet. Con tan solo 14 años, la amazona se adjudicó la victoria en la distancia de 40 kilómetros, superando a Miguel Bernat Cortés y Víctor Murillo Ligorred. Precisamente el caballo de este último, TXO WISKY-BLUES, fue distinguido con el premio Best Condition de la categoría. En esta distancia participaron un total de 14 binomios.
El raid se consolida, crece y mejora
La segunda edición del raid también ha servido para introducir mejoras respecto al estreno del año pasado. La organización rediseñó parte de los recorridos con el objetivo de hacerlos más atractivos y técnicos, manteniendo al mismo tiempo el carácter exigente que identifica a la prueba.
Desde el comité organizador realizan un balance muy positivo tanto por la participación como por las valoraciones recibidas. Los jinetes destacaron especialmente la calidad organizativa, la belleza del entorno y la singularidad de competir en un territorio con las características naturales del Maestrazgo.
Más allá de la competición, el evento volvió a poner de manifiesto la capacidad organizativa de Fortanete y la implicación de vecinos y voluntarios, fundamentales para el desarrollo de tareas logísticas, controles veterinarios y atención a los participantes.
La cita refuerza además la apuesta del municipio por el deporte de naturaleza como herramienta de promoción territorial y dinamización del medio rural. Con esta segunda edición, Fortanete da un nuevo paso adelante en su consolidación dentro del circuito aragonés de raids ecuestres, combinando competición, paisaje y participación comunitaria en una fórmula que continúa ganando adeptos año tras año.