La FP se reivindica en Alcañiz como solución a la falta de trabajadores en el medio rural

El CPIFP Bajo Aragón ampliará la oferta según las necesidades del tejido empresarial. El Teatro Municipal acoge los premios 'Antonio Diestre' al mejor proyecto de fin de ciclo
Publicado por Marina Monreal el 24 de julio de 2025

La enseñanza en Formación Profesional sigue creciendo y cada vez son más los alumnos que optan por especializarse en estudios con los que, saben, pueden tener un trabajo prácticamente asegurado. La reivindicación del modelo de la Formación Profesional y el crecimiento de esta con cada vez más ramas y más áreas de conocimiento entre las que elegir fue este jueves uno de los puntos de consenso durante la gala de celebración del IX Premio Autonómico Antonio Diestre al mejor proyecto final de Ciclos Formativos de Grado Superior que tiene como objetivo poner en valor el trabajo y la alta calidad de los proyectos desarrollados por el alumnado, convirtiéndose así en un referente en cuanto a reconocimiento al talento estudiantil.

La FP se ha convertido en una herramienta vital para las empresas. La puesta en marcha del nuevo decreto de Formación Profesional que pasa a reconvertir todos los ciclos formativos en enseñanzas duales -es decir, combinando el aprendizaje en el aula con la formación en la empresa-, no solo beneficia a los jóvenes que ven enriquecida su formación, sino a las empresas, que tienen la oportunidad de encontrar en los jóvenes nuevos perfiles que llevan consigo la innovación y las ganas de seguir aprendiendo.

Es una de las conclusiones que extrajo este jueves el director del Centro Público Integrado de Formación Profesional (CPIFP) Bajo Aragón, Diego López, quien a su vez aseguró que el reto sigue estando en atraer el talento y retenerlo en el territorio. Una hazaña que es posible gracias a todas las empresas del mundo rural que se prestan a colaborar con la FP. Ejemplo de ello es que prácticamente el 100% de los alumnos matriculados en el centro bajoaragonés van a poder hacer las prácticas sin alejarse de sus casas y en la empresa de su elección a partir del próximo lunes. «Es fundamental que, si existe una determinada demanda de perfiles en las empresas de nuestro entorno, podamos formar a los jóvenes para darles una solución», explicó el responsable del CPIFP.

Óscar Blasco representó como finalista al CPIFP Bajo Aragón./ M.M.R.

En cuanto a la problemática de la falta de mano de obra, López explicó que en determinados sectores esta todavía es más acuciante en el medio rural. «Las empresas nos lo comunican de forma constante y nuestro papel como centro también pasa por ser responsables y darles a los chavales la mejor educación para que accedan al mundo laboral con ganas, pero también con las herramientas para poder hacer un buen trabajo. Si nosotros podemos contribuir, estaremos siempre orgullos de cumplir con nuestra misión», añadió.

De la misma forma, el director quiso reivindicar la formación profesional como «un pilar fundamental» en el desarrollo de la sociedad, asegurando que es la oportunidad de que los jóvenes puedan aportar «por el lugar que les vio crecer». «Si todos colaboramos, el resultado será que nuestras comarcas y nuestro tejido empresarial podrá seguir creciendo con gente joven que tiene mucho que demostrar», añadió.

La FP, en crecimiento

El centro, que cuenta con más de 570 alumnos matriculados-una cifra que sigue creciendo de manera paulatina cada año- ofrece ciclos de formación profesional básica, de grado medio y de grado superior en las familias de administración y gestión, electricidad y electrónica, informática y comunicaciones, transporte y mantenimiento de vehículos, y sanidad. Aun así, como ocurre en toda la comunidad, la formación está en constante crecimiento y la intención es seguir ampliando la oferta con la mirada puesta en las necesidades que plantean las empresas. «Valoramos la posibilidad de implantar nuevas enseñanzas, pero tenemos que verlo con Cámara de Teruel para ver cuáles son las necesidades del territorio», concluyó López.

La clinica Thompson Dental se llevó un reconocimiento por su colaboración./ M.M.R.

Proyectos con base en el territorio

En cuanto a los premios, el galardón principal recayó en Mariano Clavero y Nuria Jiménez, estudiantes del Grado Superior de Animaciones 3D, Juegos y Entornos Interactivos en el CPIFP Los Enlaces de Zaragoza, que han desarrollado un videojuego titulado Azoth. Nuria se encargó de la parte visual, mientras que Mariano trabajó en la programación. Este videojuego ofrece a los jugadores una experiencia divertida en el mundo de la alquimia, utilizando el género rogue-lite de manera cooperativa y desafiante. Los jóvenes, elegidos por el jurado y gracias a los votos, recibieron un cheque de 600 euros, cortesía de Caja Rural del Teruel.

Los dos accesits recayeron sobre Óscar Blasco, del Grado Superior de Desarrollo de Aplicaciones Web en el CPIFP Bajo Aragón, y Sofía Marín, estudiante en el Centro San Valero del Grado Superior de Mantenimiento Electrónico. Ambos recibieron un premio de 350 euros. En el caso del primero, el alcañizano presentó una aplicación que conecta a dueños de mascotas con cuidadores disponibles en su área. Según el joven, con estilos de vida cada vez más ocupados, «encontrar cuidadores de confianza se vuelve esencial», y su aplicación, ‘Pawbnb’, responde a esta necesidad al conectar a propietarios con cuidadores en su localidad. Por otro lado, en el caso de Sofía, la joven presentó un prototipo de Caldera de Inducción, que representa un avance en la eficiencia energética y sostenibilidad. Controlada por un termostato y botones para ajustar la temperatura, permite a los usuarios visualizar el estado y las temperaturas de la caldera a través de su teléfono.

Como novedad, en esta novena edición, se ha introducido un premio especial de 200 euros para el proyecto que más impacte en el desarrollo del entorno rural. En este caso, la ganadora fue la propuesta de la alumna del CPIFP Montearagón de Huesca, Laura Grávalos, cuyo proyecto mejora las explotaciones ganaderas por el camino de la sostenibilidad. Los cuatro jóvenes mostraron un video en el que se explicaba la idea del proyecto y tuvieron la oportunidad de subir al escenario para exponer su idea y agradecer a profesores y familiares.

Empresas que hacen realidad la FP

La gala quiso recocer también el papel fundamental que las empresas tienen en la formación. Así, la clínica Thomson Dental recibió un reconocimiento especial por su colaboración continua con el centro. Alina Egim, una de las higienistas de la clínica, recogió en el galardón en nombre de la empresa y explicó la importante aportación que han supuesto todos los alumnos que han hecho allí sus prácticas, llegando incuso dos de ellos a quedarse en la plantilla. A este reconocimiento se unió la mención especial a Barrabino e Hijos S.L. de Alcañiz; Eurotalleres Talleres Coque S.L.U., de Híjar; y Rimauto, de Alcañiz. Además, también fue reconocida Pilar Cebrián, docente del centro que recientemente se ha jubilado y a la que quisieron agradecer su trabajo y trayectoria.

El jurado estaba compuesto por cuatro personas de la red de Centros Integrados de Formación Profesional de Aragón, a los que se suman un representante de Caja Rural de Teruel, un integrante del Centro para la innovación de la formación profesional de Aragón (CIFPA) y un representante del tejido empresarial (CEOE Teruel). Además, la gala estuvo conducida por los alumnos del Ciclo Formativo de Asistencia a la Dirección en una muestra del trabajo que se hace en el centro.

Caja Rural de Teruel ejerció como patrocinador del acto con la dotación económica de los cuatro premios que se ofrecieron. El director de Zona, Emilio Mallén, elogió los trabajos presentados por los alumnos y aseguró que «la entidad siempre va a estar disponible para apoyarles en su trayectoria profesional allí donde decidan desarrollarla».

El premio Antonio Diestre debe su nombre a uno de los directores que ha tenido el centro desde su puesta en marcha en 2010. Los galardones reivindican desde hace nueve años -seis de forma autonómica- el legado del docente que, aseguran sus compañeros, «fue clave en la puesta en marcha de metodologías y proyectos de innovación para mejorar el aprendizaje». Pilar Insa, su mujer, fue la encarga de entregar el primer premio en su memoria.

El teatro se llenó de alumnos y docentes./M.M.R.

Ver comentarios (2)

  • no es revindicar nada esto ya se ve volveremos. a tiempos como antiguamente a trabajar en oficios de toda la vida mano de obra hace falta para mantener un país .
    sobran estudiantes universidades y falta mano de obra

    • En los años 70 visite Japón por primera vez. Me sorprendió el elevado numero de graduados universitarios que trabajaban en las fabricas como operarios de producción en distintos niveles de responsabilidad. Algunos me explicaron que no era lo mismo el conocimiento que el empleo. Alguno había estudiado literatura o música por el placer de dominar un tema que les produjera felicidad personal. En Europa no se piensa igual, cualquiera cree que siendo abogado o ingeniero el mundo del trabajo se va a rendir a sus pies. No es así.
      En nuestro mundo rural creo que lo que hay que combinar es el trabajo de la tierra con los oficios. Si no se hace, tendremos en los pueblos de todo menos labradores.