El objetivo es determinar el nivel de adaptación del fruto a la fría climatología del Alto Teruel
Frutos Secos Alcañiz coordina un proyecto sobre el desarrollo del cultivo de la almendra en las zonas frías del Alto Teruel para determinar el nivel de adaptación del fruto a la climatología. Lo hace junto al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) en el marco de los 15 proyectos del Plan de Desarrollo Rural concedidos a los Grupos de Cooperación Territorial.
En concreto, el proyecto que está coordinando la empresa alcañizana consiste en recopilar un ensayo de variedades para analizar su forma de adaptación a la climatología de la zona. La iniciativa comenzó en octubre y está previsto que tenga una duración aproximada de tres años. «Será en mayo cuando comencemos a plantar las variedades en la zona del Jiloca. Según nuestros cálculos, estarán a unos 1.000 m. de altura, por lo que podremos ver, al cabo de un tiempo, cómo es su proceso de adaptación», explicó Santiago Izquierdo, gerente de Frutos Secos Alcañiz. Aseguró que fue su empresa la que consultó al CITA la posibilidad de poner en funcionamiento un proyecto de tales características para, una vez con los primeros resultados en la mano, enfocar su día a día. «Está previsto que, después de los primeros tres años, el proyecto pueda prolongarse otros tres. Nosotros tendremos muy en cuenta los resultados para enfocar nuestro trabajo», dijo.
Izquierdo aseguró sentirse «satisfecho» con el proyecto puesto que, a pesar de que la empresa no había participado antes en un proyecto así, siempre ha estado estrechamente vinculado con el CITA.