Si en la zona baja el problema acuciante es la falta de reservas de agua y el desastre en el secano en el Maestrazgo todo ello se ve agravado por la falta de agua de boca y para abastecer al sector ganadero. Este territorio, junto con el Matarraña, es la comarca en la que más precipitación cae habitualmente. Sin embargo este año se ha recogido un 70% menos de lo habitual y la situación es desoladora. Buena parte de las fuentes y manantiales están secos.
En municipios como La Iglesuela del Cid no entra agua a los depósitos desde hace más de 5 semanas, por lo que los Bomberos de la Diputación de Teruel llevan a cabo 4 viajes diarios, primero desde Villafranca del Cid y ahora desde Fortanete para inyectar 44.000 litros de agua en los depósitos. Ante una situación que se ha agravado en los últimos años , el consistorio, junto con la Diputación de Teruel, están ultimando un sondeo para extraer agua. «Esperamos poder tenerlo operativo en 10 días. Pero nos preocupa cómo será el verano, con aumento de vecinos y visitantes», explica Fernando Safont, alcalde de la Iglesuela y presidente de la comarca del Maestrazgo.
La peor parte se la están llevando también los ganaderos. Muchos de ellos tienen que llevar a cabo viajes con sus tractores para transportar agua con sus cubas. En Mirambel uno de los dos manantiales principales que surten al municipio ya se ha secado. Aunque están trabajando en un sondeo, no será aún una realidad. Desde el consistorio organizaron una reunión con los ganaderos y vecinos para analizar la «crítica» situación. «Estamos concienciando a la gente para que no se malgaste agua, no se rieguen jardines ni se rieguen huertos. Estamos muy preocupados», explica Mari Carmen Soler, alcaldesa de Mirambel. También en Cantavieja se está se ha presentado una memoria valorada de alternativa de abastecimiento con agua subterránea.
La primer edil no descarta que, si la situación no mejora, haya que tomar medidas más drásticas como no abrir la piscina este próximo verano. Preocupan también las masas forestales. «Sin agua, sin fuentes y con las balsas que tenemos, muchas de ellas vacías, esto es un polvorín», añade Safont. Además de no llover, durante el invierno tampoco nevó apenas, por lo que los acuíferos están exhaustos.
Ver comentarios (4)
Atentos a los "ladrones de agua" como es el caso de Los Alagones que desde hace años y con la total colaboración del Ayuntamiento de Castellote, dejan sin agua a uno de sus barrios
mirar el cielo y entenderéis por qué no llueve!!!!!
Iglesuela no tiene agua. Se la traen de otros pueblos y encima la "fuente nueva" tiene tres chorros tirando agua continuamente. ¿Es necesario?
Y con solicitudes de plantas de hormigón para los molinos
Con un gasto de agua bestial, pagando los ayuntamientos las prospecciones y luego llevándose el agua los molinetes mafiosos
Eso si será prioritario