Una oportunidad para impulsar el turismo familiar combinándolo con el patrimonio natural. Ese es el objetivo con el que la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos ha ideado la senda de los Majalinontes, el nuevo atractivo turístico de Gargallo que reúne diferentes tipos de seres mitológicos para el disfrute de grandes y pequeños.
La iniciativa consiste en un recorrido de 800 metros a lo largo del pinar de Gargallo, donde uno puede ir descubriendo hasta ocho diferentes y coloridas figuras que se ubican entre las rocas y areniscas propias del entorno. Concretamente, están a los pies de la sierra de Majalinos, donde nace el río Escuriza. «Son piedras petrificadas, erosionadas y gigantes-tipo las de la ciudad encantada en Cuenca-y están en un bosque, justo donde viven los seres mágicos…Majalinontes es la mezcla de esos gigantes y esta sierra Majalinos», explica Inma Moliner, consejera comarcal de Turismo.
Esta es una de las iniciativas del Plan de Sostenibilidad Turística que el ente comarcal está gestionando en diferentes pueblos de Andorra-Sierra de Arcos, y que prevé trasformar el turismo de la zona. Su puesta en marcha, concretamente, ha sido posible gracias a una inversión de 36.000 euros.
La senda se completa con diferentes bancos ideados para el descanso, así como un panel interpretativo. Por el momento todavía se están ultimando algunos detalles para su puesta a punto, pero hay quien ya ha aprovechado estas Navidades para visitarla, por lo que se prevé que la propuesta sea «un éxito». «Queremos inaugurarla de forma oficial a finales de este mes, pero ya nos están llegando muchas fotos y opiniones de gente que lo está disfrutando. Está gustando mucho», añade Moliner.
El objetivo es que esta, además, también sirva para que el turista aproveche su visita a Gargallo y recorra otros lugares de interés próximos, como la vía del túnel fantasma-recientemente iluminada y que nunca se llegó a construir para unir Alcañiz y Teruel-o el nacimiento del Escuriza. «De ahí, por ejemplo, las familias se pueden ir hasta nuestro embalse, donde hay mesas para poder comer y espacio para estar con los niños», propone Moliner.
La Comarca Andorra-Sierra de Arcos también confía que el proyecto también sirva para poner en marcha otras iniciativas turísticas, así como impulsar los servicios de la hostelería y restauración de la zona.