Fayón llevó a debate la necesidad y la utilidad de los coworkings en el medio rural en una jornada celebrada este viernes en el marco de la Semana del Emprendimiento de Aragón. Once profesionales relacionados con estos espacios participaron en esta actividad abierta al público. Los ponentes fueron tanto emprendedores de coworkings, como trabajadores en ellos y usuarios que aportaron su opinión desde el punto de vista del cliente.
La jornada se inauguró con la clase magistral de Jaume Bages, técnico y dinamizador experto coworkings. Tras su exposición, se dio paso a dos mesas redondas, una con personas dinamizadoras o gestoras de estos espacios y, otra, con cuatro usuarios. "Queremos abordar el papel que tienen en la conexión de temas laborales, la importancia de la estética, la comodidad, pero también los beneficios que hay para los clientes, cuáles son los pros y los contras a la hora de trabajar en un coworking", explicó Rubén Cabistany, técnico de Promoción Económica del Ayuntamiento fayonense.
La cita terminó con otra ponencia a cargo de Cristina Pueyo, técnico de la Unidad de Emprendimiento del Instituto Aragonés de Fomento, que detalló en qué consiste la red Arce y qué previsiones de futuro se han identificado en torno a ella.
El evento de Fayón este viernes fue el último celebrado en el territorio bajoaragonés. Alcañiz y Andorra se estrenaron el lunes, el martes fue el turno de Caspe y Molinos, y el jueves repitió la capital bajoaragonesa. En total, 18 localidades de las tres provincias han sido sedes de la decimoctava edición de la Semana del Emprendimiento de Aragón, organizada del 21 al 25 de octubre. El objetivo de esta iniciativa «es el fomento y la promoción del espíritu emprendedor en la Comunidad», tal y como explicó la vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, durante la presentación de la Semana del Emprendimiento.
Rivus Coworking
El espacio elegido para la actividad de Fayón fue Rivus Coworking, inaugurado hace seis años -tras reconvertirse de una nave industrial en unas oficinas- para dar respuesta a la necesidad de emprendedores y empresas. Este lugar reabrió sus puertas el pasado mes de mayo tras una reforma para mejorar sus instalaciones y, desde entonces, seis profesionales de diversos sectores hacen uso de ellas entre dos y tres días a la semana. Su interior es funcional -cuenta con una sala diáfana de trabajo, otra de reuniones, despachos individuales, un office y una zona de descanso-, tiene estilo (combina el metal con la vegetación y las maderas cálidas) y está perfectamente equipado con mobiliario, conexión a internet, ordenadores y otros dispositivos electrónicos.
Los usuarios pueden emplear el espacio las 24 horas del días. Los perfiles de quienes ya trabajan en Rivus Coworking son diversos: hay una interiorista, un arquitecto, una psicóloga, una coach, personal de la administración pública e ingenieros en el sector del automovilismo. Algunos de ellos tienen en Fayón su segunda residencia, mientras que otros, por ejemplo, vienen a pasar temporadas desde Alemania porque son aficionados a la pesca. Cada uno entra y sale de la oficina cuando quiere a través de un código de acceso. La capacidad es para siete personas, pero los usuarios pueden ser muchos más, ya que por lo general cada profesional utiliza el espacio un par de días a la semana.