El Bajo Aragón Histórico ya ha colgado el cartel de «completo» para recibir a los asistentes al Gran Premio de Aragón de MotoGP. Un Mundial que celebra su décima edición con un panorama con muchos cambios y, sobre todo, incertidumbre después de la confirmación hace una semana por parte de Dorna de que a partir de 2022 los cuatro premios de España más el de Portugal deberán rotarse porque la península tan solo puede albergar tres GP al año para dar cabida a más países.
El anuncio confirma lo que se temía desde hace tiempo por la construcción de nuevos circuitos y que ha restado protagonismo al décimo aniversario, para el que tampoco se han previsto grandes actos de carácter popular. Este jueves sí tuvo lugar en una de las salas VIP una cita conmemorativa en la que se puso en valor el circuito con cifras. Motorland recibe al año a 280.000 personas, 1.000 periodistas y 18.000 usuarios de pista de los que un 70% son clientes internacionales. La pista está ocupada más de 260 días al año con un 70% de motos. Para mejorar estas cifras en 2020 se contará con una nueva prueba, el Campeonato del Mundo de Turismos World Touring Car Cup.
No obstante, más allá de las grandes pruebas, que le dan nombre y sirven para atraer otras citas, el circuito cuenta con unas infraestructuras adecuadas para realizar pruebas piloto, test e instalar equipos demostrativos para actividades de I+D+i. De hecho, en diciembre se creó el Área de Desarrollo del Conocimiento cuya misión es promover proyectos de I+D+i e iniciativas formativas.
En la cita de homenaje estuvieron presentes los presidentes de la Real Federación Española de Aumovilismo, Manuel Aviñó; de la Federación Aragonesa de Motociclismo, Roberto Royo; del Real Automóvil Club Circuito Guadalope, Jesús Baquero; Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna y Santiago Abad, gerente de Motorland; y Alex Rins, piloto de MotoGP, así como autoridades y agentes sociales locales. En el acto estuvo presente el monolito conmemorativo del aniversario obra del escultor alcañizano, José Miguel Abril.
El GP afronta el fin de semana con muchos cambios tanto en el panorama político como en la distribución de la actividad de la ciudad hasta en los horarios al adelantar una hora la carrera de MotoGP y retrasar la de Moto2, que será la última. Hasta el tiempo se suma a esta tendencia inestable aportando más emoción al no ser descartable algún chubasco en los entrenamientos y las carreras. La climatología puede condicionar la venta de entradas -en 2018 fueron 114.057 espectadores durante todo el fin de semana- ya que muchos pueden optar por no salir de casa ante los pronósticos inestables. No obstante, Motorland cuenta con una baza importante, su posicionamiento estratégico en España que lo convierte en un circuito atractivo por su cercanía para los aficionados del norte, catalanes, valencianos y madrileños además, por supuesto, de los aragoneses.
Panorama político decisivo
La presencia (o no) de representantes políticos del cuatripartito de DGA en el paddock de Motorland y, sobre todo, en la tradicional comparecencia ante la prensa dirá mucho de cuál será la actitud del ejecutivo cuatripartito en DGA en los próximos cuatro años. No obstante, ayer en la conferencia previa de movilidad eléctrica, el Delegado Territorial del Gobierno de Aragón en Teruel, Benito Ros, trasladó «el saludo de Arturo Aliaga y el apoyo del gobierno».
El ejecutivo, según fuentes oficiales, tiene total voluntad de el GP de Aragón continúe haciendo valer su idiosincrasia propia y, sobre todo, su importante repercusión económica para el territorio más allá del fin de semana. «La rotación es lo más justo. Si preguntamos en Zaragoza si con las instalaciones de la Expo pueden organizar una feria internacional cada tres años o ninguna, no habría duda», ha apuntado Carmelo Ezpeleta.
Motorland será responsabilidad del PAR con Arturo Aliaga, vicepresidente y consejero de Industria a la cabeza. El también presidente del PAR ya fue el máximo responsable del circuito hace dos legislaturas cuando compartía coalición con el PP y su partido siempre ha hecho bandera del proyecto y guarda buena relación con Ezpeleta. De hecho, se impulsó y construyó bajo mandato del PSOE-PAR por lo que ahora sería previsible un respaldo sin fisuras de la mano de ambos partidos.
Esta semana el PP de Alcañiz ya ha solicitado que el Gobierno de Aragón negocie con Dorna para que el GP de Aragón no entre en la rotación. El diputado autonómico y hasta ahora vicepresidente de Motorland Juan Carlos Gracia Suso quiere que se haga valer su singularidad como circuito fuera de las grandes capitales y en una zona que sufre la despoblación. Por ello presentarán una moción en el próximo pleno municipal instando a su alcalde a que negocie junto a DGA la continuidad del mundial. Este viernes Suso preguntará en las Cortes por las condiciones laborales de los empleados del circuito.
Antes de que termine la legislatura se deberá renovar el GP, cuyo contrato termina en 2021 (incluido); y que será una decisión sin duda muy debatida en el cuatripartito en el que partidos como Podemos o CHA se han mostrado históricamente críticos con el coste del mundial. De hecho, en la última renovación en 2016, donde ya hubo dificultades, ha supuesto una inversión de 38,5 millones en cinco años.
Una inversión anual de alrededor de 7 millones por el canon que genera un retorno de 36 millones en Aragón que se extendería hasta los 40 si se tiene en cuenta la actividad de todo el año. En 2015 la Universidad de Zaragoza emitió un informe en que cifraba que la repercusión económica desde 2009 y hasta diciembre de 2014 asciende a 182,4 millones de euros.
En esta década han surgido múltiples negocios relacionados con la hostelería. Según un estudio del Plan de Dinamización Turística del Bajo Aragón en 2008, dos años antes del primer GP, se contaba con 37 establecimientos y en 2017, ocho años después de la primera prueba, casi se había triplicado esta cifra, que sigue creciendo. Y no solo en esta comarca. Este fin de semana la mancha de aceite llega a ciudades de provincias vecinas con capacidad hotelera como Zaragoza, Tortosa o Morella.
Otro cambio importante tendrá que ver con Alcañiz tanto a nivel político como social. Es una incógnita saber la acogida de la nueva distribución de las zonas de fiestas con la avenida Aragón y con la plaza España como espacio gastronómico debido a las obras en la Lonja, que no permiten montar la macrodiscomóvil (pags. 10-13).
Otra cuestión destacable es el cambio político en la ciudad. Tras ocho años de gobierno del PP, que ha realzado el recuerdo del circuito urbano en la ciudad; ahora gobierna el tripartito de PSOE, C»s e IU. El alcalde socialista Ignacio Urquizu quiere hacer especial hincapié en aprovechar el fin de semana para establecer relaciones que puedan fructificar en inversiones (pag. 12). Ha invitado al economista José Carlos Díez, gestor de fondos de inversión, quien llegará al circuito con Luis de Cristóbal, codirector de (Re)Pueblo.