La granizada un día después: «Las piedras eran como huevos de gallina»

TESTIMONIOS. Los daños en campos son menores de los esperados al ver la magnitud de las piedras. La palma se la llevaron coches, tejados y canales de Valderrobres, Cretas, Lledó o La Portellada
Publicado por Alba Zurita el 12 de mayo de 2025

La fuerte granizada que arrasó en gran parte del Matarraña este sábado afectó a algunos agricultores de Valderrobres, Cretas, Lledó o La Portellada, aunque "ha estado localizada" y los "daños en los campos son menos graves de lo que podía esperarse al ver el tamaño que tenían las piedras". No obstante, se está valorando el resultado pero, en localidades como La Portellada tiró por completo los frutos de los almendros al suelo en algunas fincas; o en Cretas rompió las ramas de los olivos, aunque probablemente puedan recuperarse, ya que queda tiempo para la recogida de las olivas.

La fuerte granizada tiro por completo los almendros al suelo en esta finca de La Portellada. / L.C

La palma se la han llevado muchos de los bienes materiales que se encontraban en el entorno del casco urbano. Un ejemplo de ello, fue en Valderrobres, donde la localidad estaba celebrando la feria de mayo y dañó por completo muchos de los puestos, además de obligar a cancelar el resto de actividades previstas. "Nos pilló la tormenta e hizo daño. Empecé a tener muchos nervios y ansiedad y se rompió toda la carpa", explica Mari Carmen Gabarre, que viajó desde Teruel. En su caso, más de la mitad de ropa que estaba vendiendo se le mojó y, además, hay que añadir todo el gasto económico que supone no poder abrir durante toda la tarde del sábado, que "suele ser cuando hay más ambiente". Calcula que el precio de la tela es de 70 euros, al que hay que sumarle el de las patas que sostienen el estand y los golpes que también recibió su coche. "No nos dio tiempo a recoger, ni prácticamente de poner los toldos para que protegieran el estand, de hecho, mientras lo hacíamos, recibimos dos golpes de piedras en la cabeza y en la espalda. Eran como huevos de gallina", remarca. Este domingo retomaron la feria, pero "con los ánimos decaídos". "Hemos empezado un poco más tarde y a mediodía vamos a recoger porque dicen que va a volver a llover", concluyó.

"Iba a guardar el coche y ya no me dio tiempo. Solo el arreglo de la plancha cuesta 8.000 euros"

José Curto cuenta el número de golpes que tiene en el cristal de su vehículo -después de la fuerte granizada que arrasó en el Matarraña-, y en total suma siete. Curto tenía el coche aparcado en la plaza de la Iglesia de Cretas y cuando vio que empezaba a llover decidió llevarlo a la cochera para salvaguardarlo de las precipitaciones. No le dio tiempo. Cuando llegó, el granizo ya había empezado a caer de forma muy intensa y el cristal estaba muy dañado. "Fue cuestión de minutos, pero me ha afectado considerablemente a la chapa, que arreglarla tiene un coste de entre 8.000 y 9.000 euros. El vehículo tenía solo seis años y ahora espera que el seguro le cubra, al menos, el cristal. Se quedará con el coche que ya tiene y "en cuanto pueda lo reparará". Al igual que él, muchos vecinos de Cretas y también turistas han visto afectado sus vehículos, los canales rotos o las chapas de algunos almacenes destrozadas, de hecho, un ganadero tiene hasta incluso 50 agujeros en la granja de las ovejas. "Las piedras eran como huevos", concluye.

José Curto, vecino de Cretas, con un coche dañado por la granizada. / L.C

"Los golpes de las piedras eran tan fuertes que parecía que el techo iba a romperse"

Muchos fueron los vecinos del Matarraña a los que la tormenta de este sábado les cogió dentro de casa. Lo que empezó con lluvia, enseguida pasó a granizo muy concentrado e intenso. "Estábamos dentro de casa y el sonido de las piedras al golpear el tejado asustaba mucho", dice Javi Altadill, vecino de La Portellada. En su caso, también es agricultor y, afortunadamente, el granizo pasó de largo por sus fincas. Desde su casa explica que sigue viendo la magnitud de los daños en las lunas de los coches y algunas tejas y canales rotos que dejó a su paso la granizada.

Canalera rota en La Portellada en el entorno del casco urbano. / J.A