Graziella Almendral: «Hay una crisis de vocación. Los estudiantes ya no quieren ser periodistas de salud»

La profesional reflexiona sobre el papel que tienen los periodistas y como son uno de los colectivos que más sufren la lacra de la salud mental en su profesión. Será una de las ponentes del VII Curso de Periodismo de Alcañiz
Publicado por Adrián Dolz el 3 de septiembre de 2025

Graziella Almendral es presidenta de Asociación Nacional de Informadores de la Salud, periodista especializada en salud. Además, es Fundadora y directora de Indagando TV. Durante el VII Curso de Periodismo de Alcañiz participará como ponente en la mesa redonda '¿Quién firma esto? Contar con cabeza y criterio'

¿Qué trabajo hace la Asociación Nacional de Informadores de la Salud?

ANIS se fundó hace 30 años y reúne a periodistas, comunicadores e informadores que trabajan en el campo de la salud. Allí donde se produce un contenido informativo sobre salud, queremos que esté escrito por una persona especializada, con responsabilidad. La salud es uno de los temas más complejosporque requiere especialización, formación continuada y estar en contacto con fuentes acreditadas. Es una organización reconocida por la OMS, que hace unos años nos reconoció como una asociación única.  Tenemos la responsabilidad de luchar contra la desinformación. España es uno de los cinco países más afectados en desinformación sobre salud.

¿De donde viene la desinformación? ¿Viene de los propios periodistas?

No, viene de mucho más adentro. Por ejemplo, las redes sociales están abiertas a cualquiera que quiera informar o desinformar. Vamos a tener una reunión con el Ministerio de Salud e intentaremos impulsar una hoja de ruta para que España declare la desinformación en salud como un problema de salud pública porque está provocando muertes. Ahora mismo no tenemos culpables. En lo que hay que insistir es en que la desinformación tiene un interés comercial. Hay que decirle a la población que, antes de consumir un determinado producto o cambiar la dieta, hay que informar quién hay detrás de esta información.

Por mucho que los periodistas estén especializados, los especialistas siempre conocerán mejor el campo

Sí, pero nuestro objetivo es tener siempre como referencia fuentes acreditadas. Nosotros tenemos una agenda que manejamos nacional, internacional y local a todos los niveles. Cuando tenemos una información, siempre sabemos a donde acudir y no publicamos nada que no esté contrastado. Ante la menor duda, hay que dar un paso atrás y evaluar. Si no estamos seguro de lo que estamos publicando, preferimos no hacerlo.

ChatGPT ha anunciado que cambiará algunos parámetros después de que un joven en EEUU se haya suicidado siguiendo sus instrucciones, ¿es una amenaza?

Es una amenaza y una oportunidad. Hace un año, un grupo grande de expertos pidió que nos detuviéramos y que empezásemos por manejar lo que nos estaba viniendo. Se han implantado mucha tecnología sin haber testado el impacto en la población. No se les hizo caso y ahora pagamos las consecuencias. Ahora hay que hacer un cambio muy grande porque no se han testado. Lo que se desarrolla se aplica y la población empieza a utilizarlo. Vamos a tener que limitar el uso, enseñar a tener límites en base a consecuencias y no como se debería haber hecho.

El concepto informador es muy amplio, ¿podríamos incluir también a la inteligencia artificial como informador?

No, es una herramienta, que, bien utilizada, es muy buena. Nosotros tenemos cursos y talleres sobre como utilizarla en salud mental. Personalmente, la tengo como asistente diario y no me imagino la vida sin la IA porque me ayuda muchísimo. Aun así, es una herramienta igual que fue Google en su día, no se la puede considerar un informador. Un informador es una persona con criterio que sabe seguir varias fuentes. Ahora mismo no hay una sustitución al cerebro humano.

Es difícil informar sobre salud mental

Es dificilísimo. Somos muy conscientes de que hay personas vulnerables y afectadas que van a necesitar información. Nuestro objetivo siempre es dar la mejor información posible. El Curso de Periodismo de Alcañiz nos va a servir para formarnos específicamente sobre salud mental. Hay muchísimos campos, tenemos que acercarnos con prudencia, pero tenemos que informar. Durante bastante tiempo se habló de no informar sobre suicidio, pero ahora estemos en el extremo contrario. Hay que dar visibilidad porque es un problema grave. Tenemos que iniciar el camino con responsabilidad y estar presentes en la actualidad diaria. 

¿Como debemos infromar sobre salud mental?

Hay que tener fuentes acreditadas, contar con grandes profesionales e ir de la mano de la ciencia y la información acreditada. Es fundamental dar visibilidad a historias humanas, a lo que está pasando. La información no solo están en los científicos, también está en la población que está sufriendo. Parte de esta misma población son los periodistas. Hay un impacto enorme y se va a evaluar en el curso, hay muchas bajas por salud mental dentro de la profesión.

Una de las profesiones que más sufre problemas de salud mental es el periodismo

Efectivamente. No solo es cuestión del estrés que se sufre, que es mucho y es parte de nuestra profesión. Hay que poder trabajar con medios adecuados, con un sueldo digno que te permita vivir de tu profesión y no tener que estar haciendo cuatro o cinco informaciones diarias para poder llegar, por ejemplo, a final de mes. Ahora mismo nosotros en AMIS tenemos un barómetro que hacemos todos los años para ver cómo están nuestros compañeros y nuestras compañeras dentro de la profesión.

¿Y cómo están?

Los resultados no son buenos. Ahora mismo, un medio de comunicación es el peor sitio para una periodista de salud, tanto a nivel de salud como a nivel de desarrollo. Hay un problema serio dentro de la profesión y muchos compañeros lo están sufriendo. Hay mucha gente que deja los medios para irse a una empresa y, aunque también son necesarios, necesitamos buenos periodistas de salud también en los medios de comunicación.

Los alumnos que salen de una facultad de comunicación prefieren trabajar en un gabinete

Hace años, en las redacciones había un periodista de salud. Ahora ya no existe. Para hablar de salud hay que formarse y prepararse. En cuanto a los alumnos, hay una crisis de vocación. Por un lado, no ofrecemos unas buenas condiciones laborales y por otro, está el tema de la formación constante. Aun así hay que decir que quien entra se queda. Es un campo apasionante.

¿Qué aprendimos de la pandemia?

En su día, había un reconocimiento a la importancia de la salud mental y lo importante que era tener espacios de salud en los medios de comunicación. También fue importante reivindicar la salud, la ciencia y a los profesionales sanitarios y los científicos. Todo eso se olvidó por completo.

¿Ya no lo estamos aplicando?

Ya no hay un reconocimiento a la ciencia como lo hubo, ni a los profesionales sanitarios que se enfrentan al reto diario de un trabajo que muchas veces tiene malas condiciones. Ya no hay reconocimiento a los profesionales de la salud. Nuestro reto es recordarlo porque fuimos necesarios y lo seguimos siendo porque los retos de salud no han parado. El cambio climático también es un tema de salud. El mejor sitio para hablar son los medios de comunicación tradicionales, porque tienen una credibilidad muy alta y llegan a la población. Es momento de volver a reivindicar.