Los agentes de la Guardia Civil del Bajo Aragón Histórico llevan un año y medio trasladando a los detenidos hasta la ciudad de Teruel porque no cuenta con celdas en la zona. Esto implica que los agentes deben realizar el viaje de ida y vuelta para transportar al detenido y, al día siguiente o incluso a las pocas horas, regresar de nuevo a por él si la jueza le llama a declarar. Se trata de una situación que complica el día a día de la mermada plantilla de la Guardia Civil bajoaragonesa porque solo el viaje de ida y vuelta ya embarga tres horas y media de su jornada laboral, más el tiempo extra que se tarda en realizar todas las gestiones necesarias en un traslado. A ello se le une las complicaciones de un traslado tan largo con detenidos peligrosos o con mal comportamiento.
La Compañía de la Guardia Civil de Alcañiz no tiene calabozos en sus instalaciones, pero hasta hace año y medio sorteaba esta grave deficiencia al emplear las zonas de detención de la comisaría de la Policía Local alcañizana. La Benemérita llevaba hasta estas instalaciones a sus arrestados y eran los agentes alcañizanos los que se hacían cargo de la custodia, una situación insólita que no se repite en ninguna otra ciudad de Aragón.
Se fue postergando esta situación hasta mayo de 2024, cuando el Ayuntamiento alcañizano decidió cerrar sus calabozos porque padecen un problema de malos olores que solo se puede solucionar acometiendo unas obras importantes. A esta situación obligada por las circunstancias se llegó después de tiempo arrastrando un malestar generalizado tanto en el propio cuerpo como en el Consistorio porque la Policía Local, también mermada por la falta de agentes, tenía que emplear a dos de sus miembros en una tarea nada fácil que no entra en sus funciones, ya que le corresponde a la Guardia Civil según la Ley Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
En ocasiones la custodia del arrestado se prolongaba hasta 48 o 72 horas, atendiendo situaciones que en algunos casos llegaban a ser muy peligrosas para la propia seguridad de los agentes. De hecho, el problema de malos olores fue generado porque algunos de los detenidos embozaban las tuberías de los calabozos con bolas de papel que fueron taponando la red y no se pueden solucionar desembozando.
Sin obras a la vista
En un primer momento, la Guardia Civil reservó una partida para construir unos calabozos, pero con la Dana, se destinaron estos recursos a la movilización de personal a Valencia. De hecho, se tenía hasta la ubicación escogida. Los calabozos se van a ubicar en una zona situada a la izquierda de la entrada por la parte trasera del cuartel, junto a la puerta del aparcamiento. En era el espacio trabaja ahora la Policía Judicial, que se planificó que se trasladara a un piso del pabellón de viviendas para agentes que se encontraba vacío. Antes había que realizar obras para adaptarlo a las necesidades de esta especialidad de la Benemérita.
Ver comentarios (3)
Tercermundista. Nos cuesta más los traslados, las dietas, y la gasolina que hacer un par de calabozos en el magnífico cuartel que tiene la G. Civil en Alcañiz. Pero esto es una cuestión que tiene que solucionar ya el Ministerio del Interior, que es el competente,adjudicar un presupuesto y hacerlos de una vez. Lamentable.
que vergüenza.Y PAGA PUEBLO!!
Siguen los despropósitos de este desgobierno!! ¿¿Hasta cuando??