Híjar y La Puebla homenajean a las parejas que cumplen sus Bodas de Oro y de Plata

VÍDEO. Tarde de mucho amor vivieron más de una veintena de matrimonios y sus familias
Publicado por Beatriz Severino el 18 de febrero de 2024

El amor hay que celebrarlo cada día y las fechas redondas, también. Por eso, cumplir 25 y 50 años de casados es una hazaña que merece ser celebrada y si es en común con el pueblo, mucho mejor. Este sábado, Híjar primero y dos horas más tarde, La Puebla de Híjar, rindieron homenaje a estos matrimonios que han cumplido estos años juntos. Los hijaranos comenzaron a las 16.30 y lo hicieron con la entrega de detalles a las doce parejas por parte del ayuntamiento. Este año, además, se llevaron un pergamino con un poema al amor de Teresa Rubira Lorén, una hijarana afincada en Alicante pero que siempre vuelve a su pueblo. De hecho, este sábado volvió para estar con su familia y para leer en vivo y en directo en el escenario su escrito.

Las jotas de Aires del Martín arroparon un sencillo pero muy sentido acto en el multiusos. Los joteros comenzaron honrando a Joaquín, uno de los suyos recientemente fallecido. Muchas jotas, además de a los homenajeados, fueron dedicadas a él. Se cantó y se bailó. También la Jota de Híjar, que no podía faltar en una tarde tan especial.

La Puebla de Híjar: tarta, cava y vals

Seguidamente fue el salón del Charif de La Puebla de Híjar donde se armó la fiesta. En esta ocasión fueron once las parejas con las que se celebró el amor y sus años juntos. Una de ellas venía de Híjar, y es que es muy común que cada año algunas compartan las dos fiestas. También este año se dio la coincidencia de que una de las parejas de Bodas de Oro celebró la tarde con sus hijos que conmemoraban las de Plata.

La magia de esta festividad que siempre se organiza el fin de semana en torno a San Valentín fue guiada en esta ocasión por las canciones de por Raúl Ciprés. El músico de Almudévar lo dio todo en varios pases entre entrega y entrega de detalles a las parejas por parte del ayuntamiento. Con un vals acabó el acto oficial antes de pasar al reparto de cava y tarta, un clásico en las Bodas de Oro y Plata de La Puebla.