Híjar ha puesto fin a la incertidumbre de los últimos años respecto al abastecimiento de agua de boca con la puesta en marcha de los nuevos depósitos con capacidad para 2 millones de litros -un millón por vaso-. La localidad ya consume de la nueva infraestructura y ha conseguido superar un verano sin sobresaltos ni por averías ni por escasez. "Nos ha salvado en estos meses tan calurosos. Ha habido un consumo alto, rondamos el millón de litros diarios", dice el alcalde, Jesús Puyol.
Los depósitos abastecen el agua de boca de las viviendas, que en verano además suman habitantes, y edificios municipales. También bombean a explotaciones ganaderas, que principalmente son porcinas y algunas de vacuno, y donde la combinan con el agua de la acequia. Especialmente comprometido fue 2024, cuando las averías en el pantano Cueva Foradada pusieron en serios problemas a los nueve pueblos que se abastecen de sus aguas. Híjar, con un solo depósito a medio llenar a su disposición, temió por cumplir con la cobertura a toda la demanda de agua potable.
El Ayuntamiento, con las inyecciones económicas procedentes de las instalaciones parques de energías renovables en su término municipal, destinó casi 600.000 euros a construir unos nuevos. Están ubicados sobre el campo de fútbol La Val, frente a los antiguos. Aunque el deseo era ponerlos en marcha el pasado verano, finalmente, comenzaron a funcionar durante el del presente año primero en periodo de pruebas hasta alcanzar un uso pleno.
Las grietas y la mala cimentación dejan el depósito antiguo fuera de uso
El depósito que ha abastecido a la localidad hasta este verano no se empleará. Aunque en un principio se pensó en dejarlo con una cantidad de reserva, esta opción se ha descartado por los problemas de filtraciones. Repararlo no se presenta como una posibilidad, debido al alto coste que supondría. Los numerosos problemas de grietas en paredes y cimentación que la población iba arrastrando desde hace 26 años, llevaron al Ayuntamiento a construir nuevos vasos y con una capacidad mucho mayor.
Se han detectado fugas de agua a 500 metros del depósito antiguo, junto al centro de salud. "De los dos vasos solo podemos usar uno y a la mitad, lo que son unos 400 ó 500.000 litros, porque si lo llenamos se terminaría de rajar por los laterales, por debajo filtra y la cimentación está muy mal, así que, lo mantenemos pero lo dejamos vacío", añade Puyol.