Como manda la tradición, el hombre que tiene tantas narices como días le quedan al año no ha faltado a su cita del 31 de diciembre en Cretas. El Home dels Nassos tiene la particularidad de oler las mentiras de los más pequeños. Uno a uno olió a los niños y niñas pero todos quedaron a salvo ya que justo antes de que apareciera los pequeños quemaron sus mentiras en la plaza.
Lo hicieron según manda la tradición: haciendo a un cordel tantos nudos como mentiras habían contado en este 2021, añadiendo por si la memoria fallaba alguna más a modo preventivo. Tras esto les prendieron fuego, confundiendo al Home dels Nassos y engañando así a su gran sentido del olfato. Sin éxito la criatura se retiró un año más y aguardará hasta el próximo 31 de diciembre.
Cretas también ofreció al público en los últimos dos viernes una representación muy especial de su belén viviente, en el recinto ferial, con gran éxito de participación. Se trata de la novena edición y la iniciativa cada vez tiene más adeptos.
En esta ocasión participaron una treintena de niños, dirigidos por la organizadora Mireia Churio, también concejal del Ayuntamiento. "Es una tradición que todo el mundo espera, ha quedado muy asentada en el pueblo. Invertimos bastantes horas de escritura y ensayo con los niños. Cada vez son más pequeños y todos tienen muchísima ilusión. Hubo mucha asistencia", recalcó. Destacó además la participación de los voluntarios del AMPA.