El Servicio de Cirugía del Hospital de Alcañiz acaba de estrenar la visión 3D en cirugía laparoscópica, un avance que va a permitir ganar una tercera dimensión, la profundidad, en las operaciones abdominales. «Ahora vemos lo mismo que el ojo humano en tres dimensiones con lo que los gestos que realizamos cuando operamos son más seguros y rápidos», explica Fernando Martínez, jefe de Cirugía del Hospital, servicio que ha impulsado la compra de la visión 3D para Alcañiz.
La cirugía laparoscópica se emplea para realizar operaciones abdominales a través de unos pequeños orificios en la cavidad abdominal a través de los que se introduce una óptica y el material necesario para la operación. Al contrario que en la cirugía abierta, con la laparoscópica se puede operar realizando tres o cuatro pequeños orificios de un centímetro o menos que ya no hacen necesario abrir el abdomen. Para ello se utiliza un material especial y unas ópticas y los profesionales ven a través de unos monitores instalados en el quirófano.
La visión habitual en la cirugía laparoscópica es en dos dimensiones pero con la visión 3D los profesionales pueden ver en tres dimensiones con lo que en Alcañiz ganan una nueva dimensión, la profundidad. Para ello, al instrumental habitual se le suma unas gafas polarizadas con las que ven a través de un monitor 3D.
La tecnología 3D se puede utilizar para cualquier intervención laparoscópica abdominal tanto de cirugía como de urología y ginecología. Actualmente los accesos laparoscópicos se emplean, por ejemplo, para realizar intervenciones en las que se extirpa la vesícula con las piedras a través de tres pequeños orificios sin necesidad de abrir. También en intervenciones mayores como la cirugía para extirpar un tumor de estómago o de colon; o en caso de ginecología, para extirpar un útero o una matriz en muchos casos sin necesidad de abrir el abdomen.