Las Autoescuelas presentan en el Congreso un manifiesto en el que exigen varias medidas y que el conflicto se solucione con la «máxima celeridad y eficiencia».
La huelga de examinadores de la Dirección General de Tráfico que dio comienzo a mediados de junio con la intención de reclamar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados, hace ahora dos años, en materia de contenidos retributivos de los examinadores, ha dejado un panorama «desolador» para las autoescuelas. Como consecuencia directa, los examenes se retrasan y las listas de espera crecen. Los alumnos y profesores reclaman una solución rápida que permita reducirlas.
La situación ha llegado hasta tal punto que el 24 de este mes las Autoescuelas de toda España expresaron su malestar y entregaron un manifiesto en el Congreso de los Diputados, debido al «desazón» que, según ellos, la huelga les está ocasionando.
En dicho documento las autoescuelas advirtieron de que su situación es de una precariedad laboral «insostenible», y que el sector está «al límite, con previsión de cierres masivos y pérdida de empleo de miles de personas». Por ello explicaron que este hecho imposibilita a los alumnos obtener el permiso de conducir, «limitando sus capacidades laborales y sobiales». Asimismo, exigieron unos servicios mínimos de exámenes, un calendario para la incorporación de nuevos examinadores y que no existan diferencias de servicio entre las diferentes provincias, porque «no hay ciudadanos de primera y de segunda». Por último, quieren una solución «para la finalización inmediata del conflicto y la máxima celeridad y eficiencia en el proceso de selección una vez publicado el Decreto Ley para la creación de nuevas plazas». En caso de que sus peticiones no se escuchen y se convoque una huelga indefinida, expresaron que se verán en la obligación de realizar una «presentación masiva de expedientes de regulación temporal de empleo».
Recuerdan que son múltiples las quejas que las autoescuelas reciben de parte de sus alumnos, quienes tiene que esperarse hasta un mes aproximadamente para poder examinarse.
La actual convocatoria de huelga que hasta el momento se prolongó hasta ayer lunes, sigue afectando a todos aquellos que están dispuestos a obtener el carné de conducir. Según Ana Gil, presidenta de la Asociación de Autoescuelas del Bajo Aragón, la situación de la provincia de Teruel es «bastante distinta a la del resto». Manifestó que el colapso que están sufriendo las Autoescuelas bajoaragonesas se agrava al no solo deberse a la falta de personal examinador, sino también al incremento de alumnos. «Nos destinan alumnos de otras provincias que aumentan de forma notable las listas de espera», detalla.
Con respecto a los examinadores, cabe destacar que la provincia de Teruel cuenta con un personal muy reducido, ya que solo son dos examinadores los que tienen que hacerse cargo de todo el territorio. Precisamente es esta razón una «necesidad palpable» que los propios examinadores también reivindican en la huelga.
En cuanto a la previsión de huelga para el mes de agosto, los examinadores no se han pronunciado todavía. Por el momento, se espera que no haya ninguna convocatoria dado que es en agosto cuando el personal examinador coge vacaciones. Únicamente la provincia de Teruel aprovechará este mes para poder examinar, dado que las vacaciones de los funcionarios fueron en julio.
Para septiembre, si la Dirección General de Tráfico no llega a un acuerdo con los funcionarios, comenzará la huelga indefinida que supondría una paralización total de exámenes para obtener el carné de conducir.
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