La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Andorra disfruta de su nuevo altar inspirado en el arte mudéjar

La consagración del altar se llevó a cabo el día de San Macario y tuvo una grata acogida entre los vecinos
Publicado por Sara Cubero el 21 de septiembre de 2025

La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Andorra vivió el pasado 9 de septiembre una jornada muy especial. Coincidiendo con el día de San Macario, patrón de la villa minera, se celebró la consagración del nuevo altar mayor de la iglesia, un acto único que reunió a muchas personas del pueblo y que, en palabras del párroco David Rojas, solo ocurre "una vez en la vida".

Hasta el momento, el altar y el ambón (atril donde se hacen las lecturas) no seguían ningún estilo concreto. Además, el altar interior, de piedra, no estaba consagrado. "Buscamos en los archivos del ayuntamiento, parroquia y diócesis, pero no encontramos ningún documento ni señales físicas que confirmaran su consagración", ha explicado el párroco.

Ante esta situación, propuso al Arzobispado hacer un altar nuevo tras seis años de trabajos de consolidación que se están llevando a cabo en la iglesia. "Vimos la necesidad de hacer una unidad estética inspirada en el arte mudéjar y en las cúpulas, en las bóvedas, con los colores y las figuras geométricas, porque teníamos un ambón atemporal donde llevábamos a cabo las lecturas". El tallista José Félez de Alcorisa, fue quien se encargó de esta obra que comenzó hace ya dos años. La fecha elegida para la consagración de este altar no fue al azar. La iglesia realiza este tipo de celebraciones en domingos o días importantes para la comunidad, y el día de San Macario fue la opción perfecta para ello.

La Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Andorra. / Miguel Pedrosa

Lo que hace histórica esta celebración es que solo se consagra un altar una vez y para siempre. "Salvo que la iglesia se destruyera y hubiera que construirla, esto no volverá a repetirse. Esto es una vez en la vida", ha aclarado Rojas.

El altar se bendijo con agua, se untó con aceite especial, se cubrió con un mantel blanco, se decoró con flores y velas, y se colocó una cruz. Después se celebró la misa como en cualquier domingo. Todo esto convierte al altar en algo más que un mueble: lo convierte en un lugar sagrado. "Los altares son muy importantes en las iglesias, es la parte más fundamental de ella. Están inspirados o es continuidad de los altares del Antiguo Testamento donde se sacrificaban los bueyes o los corderos, pero que eso quedó abolido con Cristo, quien ya asume esa figura en la cruz", ha detallado.

Asimismo, la respuesta por parte de los vecinos está siendo muy positiva. "La gente está muy contenta y lo sé porque lo manifiestan. También llama la atención que gente que no viene a misa o que es aconfesional dicen que artísticamente es maravilloso", ha añadido Rojas.