La Hermandad de Jesús Nazareno, en el Capítulo General Ordinario Anual celebrado el pasado mes, dio a conocer a Vicentina Calvo como Hermana Mayor de Honor, un reconocimiento a toda una vida de trabajo en el mundo de la hostelería al frente del hotel restaurante Guadalope. Un trabajo que, desde sus inicios, ha hecho extensible tanto a la Semana Santa alcañizana como también a la propia hermandad.
Ese día no pudo aguantar las lágrimas cuando intervino ante los presentes en el acto. Y es que el recuerdo a su marido y los años de entrega desde el mostrador y los balcones viviendo la Semana Santa y ofreciendo un servicio incansable pudieron con la emoción. Para Vicentina, «es un honor tremendo, que se acuerden de una y además hacerlo de esta manera… no hay palabras».
Sin embargo la ilusión por procesionar tras el Nazareno el Miércoles Santo de este año se ha visto truncada al haberse suspendido la Semana Santa. En este aspecto reconoce que «ha sido un golpe muy duro porque ya casi tenía todo preparado para dicha noche». Una emoción que, además, iba a compartir junto con su nieta, la cual ya forma parte de la Hermandad del Nazareno. A la pequeña ya le había confeccionado la túnica para llevarla a la iglesia para que antes de comenzar la procesión fuera bendecida junto a los nuevos hermanos. Sin duda guardará esta emoción a buen recaudo para el próximo año cuando el sonido de la banda de tambores y de cornetas vuelvan a llamarla la noche del Miércoles Santo.
Vicentina, sabedora de que en la Semana Santa de 2021 será de nuevo la Hermana Mayor de Honor de la hermandad, tiene claro que lo principal en estos días es preservar la salud de todos y que por fortuna «habrá una próxima Semana Santa, un próximo Miércoles Santo, donde espero estar presente y procesionar junto a aquellos que me han dado la posibilidad de ocupar este puesto. En los más de mis 50 años de trabajo al frente del hotel y la cafetería Guadalope nunca lo hubiera imaginado».