La economía aragonesa atraviesa un momento de contrastes: mientras consolida una posición destacada en el ámbito nacional por su crecimiento económico sostenido, baja tasa de paro y contenida inflación, registra por segundo año consecutivo un déficit comercial, según el Informe Económico de Aragón 2024 presentado por la Fundación Basilio Paraíso de la Cámara de Comercio de Zaragoza con el apoyo de Ibercaja.
El estudio, elaborado por la consultora Auren, señala que Aragón creció un 2,9 % en el segundo trimestre y alcanzó un 3,5 % en el tercero, superando la media estatal y confirmando la recuperación postpandemia. La tasa de paro se situó en el 8,58 %, 3,6 puntos por debajo del conjunto del país, y el número de personas desempleadas se redujo más de un 10 % respecto al año anterior. En paralelo, la inflación descendió del 9 % en 2022 al 3 % en 2023, manteniéndose en línea con los objetivos del Banco Central Europeo en 2024.
Sin embargo, el informe pone el foco en una alerta inédita desde 2006: dos ejercicios consecutivos con saldo comercial negativo. En 2023, Aragón cerró el año con un déficit de 950,7 millones de euros y una tasa de cobertura del 94,9 %, frente al 116,6 % del año previo. La tendencia se mantiene en 2024, debido al auge de las importaciones (+22,67 %), muy superior al crecimiento de las exportaciones (+8,02 %), lo que revela una creciente dependencia del exterior y la pérdida de impulso de sectores clave como el automovilístico y el agroalimentario.
Por primera vez, la Unión Europea ha dejado de ser el principal proveedor de Aragón, desplazada por países como China, Marruecos y Turquía. Este cambio añade incertidumbre al comercio internacional y obliga a replantear las estrategias de internacionalización.
Pese al contexto exterior, el tejido empresarial muestra fortaleza: en 2024 el número de empresas creció un 1,5 %, con un saldo neto positivo entre constituciones (2.233) y disoluciones (806). Las medianas empresas representan ya el 0,73 % del total, superando la media estatal. Además, Aragón mantiene un modelo económico diversificado, con una presencia significativa del sector industrial (6,76 %) y de la construcción (12,18 %).
En cuanto al bienestar, Aragón se sitúa entre las cinco autonomías con mayor PIB per cápita, octava en renta media por hogar, y registra un riesgo de pobreza o exclusión social del 20,8 %, muy por debajo del 26,1 % nacional. El informe concluye que, para mantener su posición, Aragón debe fortalecer la innovación, impulsar la transición energética, mejorar la formación del capital humano y revertir el déficit comercial con una nueva estrategia de internacionalización.
Ver comentarios (1)
Siempre se ha dicho que a las cifras se le pueden dar significados diferentes.
que Aragón tenga estos halagos es cierto pero no reflejan la verdad total.
Poner en el mismo criterio Zaragoza con Teruel es cómico.