Iranzo denunció la mañana de su asesinato que habían entrado en El Ventorrillo

Los agentes estuvieron peinando la zona durante todo el día
Publicado por María Quílez el 2 de mayo de 2019

Los agentes estuvieron peinando la zona durante todo el día

La Guardia Civil tenía claro que Norbert Feher había pasado por los mismos lugares en los que se produjeron los asesinatos la misma mañana del jueves. La propia familia Iranzo habría denunciado que el fugitivo había entrado en El Ventorrillo, la finca de la familia que hay junto a la carretera, a poco más de un kilómetro donde asesinó al civil. Había restos de comida e incluso daños en el edificio.

Según explicó la Guardia Civil ayer, ese mismo día se realizó un «reconocimiento por el término municipal de Andorra» en el que colaboraba el propio José Luis Iranzo «como gran conocedor del terreno». Añade que una vez finalizado el reconocimiento los agentes y José Luis se separaron, regresando la Guardia Civil a dependencias oficiales donde se planificaba la batida a realizar el día siguiente.

Mientras los agentes se encontraban en el acuartelamiento se recibió un aviso de unos posibles disparos. De inmediato, seis agentes se desplazaron al lugar en compañía de un vecino de la localidad y cuando se aproximaban a la zona observaron un vehículo con las luces encendidas (era el asesino con el vehículo de Iranzo), por lo que dos de los guardias civiles se dirigieron a comprobar el vehículo y el resto continuó hacia el terreno donde se habrían escuchado los posibles disparos.

Una vez rastreada la zona donde supuestamente se oyeron los disparos y verificado que no había nada extraño, los cuatro agentes regresaron al lugar donde se observó el vehículo con las luces encendidas. Allí localizaron el coche oficial y a los dos guardias civiles, Víctor Jesús Caballero y Víctor Romero, que habían sido alcanzados por arma de fuego y fueron trasladados rápidamente al centro de salud de Andorra.

Al mismo tiempo que esto sucedía, otra patrulla en servicio, que acudió como apoyo, inspeccionó la masía de José Luis Iranzo, donde fue localizado sin vida a consecuencia de dos disparos. En ese instante, observaron a una persona en las inmediaciones de la propiedad, percatándose los guardias civiles que se trataba del padre de Iranzo, quien había oído disparos pero nunca pensó que podía tratarse de su hijo. La patrulla introdujo a esta persona rápidamente en el vehículo oficial para salir de la zona ante el peligro de que el autor de los hechos estuviese en el lugar y se dirigieron al centro de salud de Andorra, donde dejaron al padre de Iranzo y regresaron de inmediato a la masía para trasladar el cuerpo sin vida de José Luis hasta el ambulatorio.

Por orden cronológico

Todo parece indicar que José Luis se disponía a recoger a su padre de la paridera en torno a las siete de la tarde. Cuando fue a abrir la verja, le sorprendió el asesino y le pegó dos tiros, matándole en el acto y robándole el coche. Su padre oyó los disparos y vio el coche de su hijo marcharse por el camino. No imaginó que no era él.

El asesino se cruzó a los pocos minutos con la patrulla. Los agentes pensaron que era Iranzo y, al salir del coche, Feher les disparó en el costado y en la femoral evitando los chalecos antibalas que llevaban puestos.