La tenista Irene Burillo se proclamó campeona del ITF W35 Ystad (Suecia), el pasado domingo, contra la rusa Alisa Oktiabreva (6-3, 6-3). La de Caspe regresaba al país nórdico poco más de un mes después de conseguir la plata en el ITF W35 Bästard, en el que también tuvo muy buenas sensaciones jugando. En este último torneo, la deportista asegura que se sintió cómoda y que mostró una progresión de menor a mayor rendimiento. Las condiciones no fueron las más idóneas, ya que había demasiado viento, pero la deportista se pudo adaptar: «Acabé jugando un gran tenis».
Burillo lleva más de un mes consiguiendo importantes resultados. En el ITF100 Biarritz, disputado entre el 11 y 14 de junio, consiguió el oro en dobles junto con Majo Portillo. Esta era la primera ocasión en que la pareja competía, aunque ya se conocían desde hace años. Para la de Caspe, la buena sintonía y relación con la compañera es clave para compaginar en la pista. La dupla funcionó a la perfección en el torneo y no descartan participar en otras competiciones, aunque esta modalidad no es la prioridad de la caspolina, que está centrada en el cuadro individual.
El objetivo de esta temporada es conseguir entrar en el top 200 y para ello está trabajando en su técnica y estrategia de juego. La tenista está apostando, desde aproximadamente un mes, por cerrar más la red, en lugar de trabajar desde el fondo, buscando desgastar a su oponente. También está perfeccionando su saque para tener un arranque más agresivo y ampliar las opciones de sumar puntos en el partido. «Mejorar y dar un salto de nivel ayuda y te da confianza. Voy a seguir intentando hacer cosas nuevas en los partidos», asevera.
Su siguiente parada será el W35 Perigueux, en Francia. A priori, la competición se perfila similar a la última disputada en Suecia, aunque la caspolina espera que el nivel sea ligeramente mayor.
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¡Enhorabuena y felicidades!
Mi mas sincera enhorabuena. Un ejemplo de constancia y esfuerzo.