En un gesto insólito y memorable, Antonio Irisarri, un apasionado seguidor de Bruce Springsteen de Montalbán, logró lo impensable: entregarle una chuflaina hecha en Alcaine al mismísimo ‘TheBoss’ durante su último concierto en Barcelona. Este instrumento tradicional, fabricado con hueso de buitre, ahora forma parte de la colección personal del legendario cantante. Antonio, con su entusiasmo contagioso, explica cómo nació la idea de este regalo tan especial. «Tengo un amigo, Fran López, que es profesor de música y un apasionado del folclore. Aprendió a fabricar chuflainas de hueso de buitre en Alcaine. Le pedí que hiciera una para Bruce y así fue como todo comenzó», relata.
La chuflaina, un instrumento prehistórico y antecesor de la dulzaina, tiene una rica historia. Encontrado en cuevas neandertales de Francia y en yacimientos prehistóricos de España, representa una conexión profunda con la música ancestral. «Sabemos que Bruce es un gran fanático del folclore y la música ancestral. Ya lo demostró en su gira de las Seeger Sessions en 2006», comenta Antonio. Fue así como surgió la idea de regalarle un objeto tan emblemático. El momento de la entrega fue emocionante. Antonio y su pareja, Bea Millán, grandes seguidores de Springsteen, asistieron a los conciertos del 20 y 22 de junio en Barcelona. «Hemos acudido a 32 conciertos de Bruce a lo largo de nuestra vida. El día 22 estábamos en primera fila. Escribimos una carta en inglés explicando lo que era la chuflaina y se la dimos al guardaespaldas de Bruce. Nos dijo que se la entregaría personalmente», cuenta el montalbino con ilusión. La emoción de saber que Springsteen recibiría su regalo fue indescriptible. «Nos sentimos muy bien. Era como cerrar un ciclo de vivencias de muchos años de carretera viendo sus conciertos. Lo más emocionante fue saber que él tendría una parte de Teruel, de nuestro folclore, de nuestra esencia», añade. Para Antonio, la música del célebre cantante ha sido una constante en su vida, incluso pidiéndole matrimonio a su pareja en un concierto en 2008. «Le pedí que se casara conmigo mientras sonaba 'Tunnel of Love', una canción que escribió Bruce cuando se enamoró de su pareja. Fue un momento muy especial», recuerda. El impacto de este gesto no solo se limita a Antonio y Bea, sino también a Cipriano Gil, el artesano de Alcaine que enseñó a Fran López a hacer chuflainas. «Para ellos, que Bruce tenga su instrumento es una satisfacción tremenda. Y para nosotros, que tenga una parte de Teruel es emocionante. Teruel tiene mucho que ofrecer y Bruce conoce ahora una parte de nuestra tierra», dice con orgullo.
Cipriano, con sus manos curtidas por años de trabajo artesanal, ha visto como una tradición casi olvidada cobra vida en las manos de un icono del rock mundial. La chuflaina, que Cipriano aprendió a fabricar hace ya varios lustros, es más que un simple instrumento; es un vínculo con un pasado lleno de historia y cultura. «Imaginaos la satisfacción de Cipriano al saber que un pedazo de su legado ahora resuena en la esfera personal de Bruce Springsteen», añade Irisarri. Antonio y Bea, mientras tanto, sienten que este logro es un hito en su vida como fans de Springsteen. «Hemos recorrido miles de kilómetros, asistido a decenas de conciertos, pero esto es algo único», confiesa el montalbino poniendo estas palabras en boca de los dos. La entrega de la chuflaina no solo cierra un ciclo de experiencias y vivencias compartidas para la pareja, sino que también abre un nuevo capítulo en su relación con la música y la cultura de Teruel. Sin embargo, esta conexión con el artista norteamericano no terminó ahí. Durante el concierto, ‘The Boss’ se acercó a la zona donde estaban Antonio y Bea, les guiñó un ojo y les saludó. «Ese detalle humaniza realmente al personaje. Bruce tiene una humanidad inmensa», comenta reflejando la cercanía y afecto que siente por el artista.
El montalbino no se detendrá aquí. Sus sueños siguen resonando con la misma intensidad que los acordes de una guitarra en un concierto de Springsteen. En su mente, ya vislumbra el próximo regalo: una armónica antigua, un pequeño tesoro que ha guardado celosamente desde su adolescencia. «Me encantaría que Bruce la tuviera», confiesa con una mezcla de ilusión y determinación en su voz. «Cerrar un círculo junto a Bea y Fran sería muy bonito», continúa Antonio, imaginando recuerdos de innumerables conciertos y viajes. La chuflaina, ese humilde instrumento hecho con hueso de buitre, fue solo el comienzo de una serie de gestos que buscan conectar a Springsteen con las raíces profundas del folclore turolense.