La pedanía de Jaganta ha convertido este sábado en el epicentro de la celebración en el Bajo Aragón del Día Internacional de la Olivera, una jornada que ha combinado tradición, cultura y futuro bajo el marco del programa Tierra de Centenarias. La actividad central ha sido la presentación del nuevo logotipo de la Comarca del Bajo Aragón, que tiene como protagonista a una olivera, símbolo de arraigo y resistencia en la zona.
La programación ha incluido una ruta guiada al conjunto monumental del Mas de Conesa, donde los asistentes han descubierto oliveras milenarias en su hábitat natural. Además, en la antigua almazara de Jaganta, se ha recreado el proceso artesanal de extracción de aceite, con la colaboración de Platero, un burro que accionó la prensa, brindando una experiencia única. Este tipo de iniciativas generan un impacto positivo en la dinamización del territorio y el reconocimiento de su riqueza cultural y natural. «Las oliveras son más que árboles, son testigos vivos de nuestra historia y una fuente de inspiración para construir un futuro sostenible en el medio rural» ha afirmado José Miguel Celma, presidente de la Comarca del Bajo Aragón.
El presidente de la Comarca ha subrayado el valor del nuevo logotipo como emblema del territorio, destacando la capacidad de las oliveras para resistir las adversidades y su potencial para impulsar iniciativas como el oleoturismo. «Este símbolo nos define por su fuerza, arraigo y proyección de futuro, características que compartimos los bajoaragoneses», ha sostenido Celma.
La jornada ha concluido con la visita al parque jurásico Extinción de Las Parras de Castellote. Una cita que ha reforzado el orgullo comarcal y proyectó un mensaje de identidad y sostenibilidad para el Bajo Aragón.