Uno de los episodios que cambiaron el mundo se dio en Nueva York a finales de la década de los años 30. Ahora se ha replicado en un cuadro colaborativo en Zaragoza. Es obra del alumnado que acude al taller de la experiencia en el Centro de Convivencia para Mayores de San José. El episodio que plasman es la primera interpretación Billie Holiday de una de las canciones que sacudieron al mundo y lo hacen a propuesta de Joaquín Sanz. El artesano, además de seguir trabajando en su taller de Urrea de Gaén, imparte talleres y clases.
Desde hace unos años lo hace en el centro zaragozano, donde continúa en el que está a punto de comenzar. En el cuadro reproducen la actuación de la cantante en el Café Society en 1939. «Le dijeron que seguía cantando esa canción acabaría hundida y así fue», explica Sanz. «Cantó ‘Fruta extraña’ (‘Strange Fruit’) con una letra cargada de denuncia porque aludía a los cuerpos negros que habían aparecido ahorcados en árboles. Se considera la primera canción protesta y nos pareció interesante traerla a la actualidad y pintar algo entre todos», añade. En la letra relata: «De los árboles del sur cuelga una fruta extraña/sangre en las hojas, y sangre en la raíz/cuerpos negros balanceándose en la brisa sureña».
La pintura que han hecho en clase se basa en una fotografía del momento, «que no es fácil encontrar», y la realizaron entre todos los participantes. La fueron combinando con las obras que fueron haciendo cada uno a nivel individual. En la imagen aparecen diferentes hombres de estamentos y profesiones distintas, como periodistas o políticos, y «se quiso reflejar la presencia de todos ellos y ese ambiente». Holiday murió dos décadas después de grabar esta canción con 44 años y 70 céntimos. «Murió completamente arruinada, como le habían dicho», apunta.
El 15 de octubre, nuevo curso
Sanz contó el pasado curso con 22 alumnos, el límite debido a las dimensiones del taller y recursos. «Se quedaron ocho en lista de espera y para el próximo la matrícula va a buen ritmo», asegura. Las clases se reanudan el 15 de octubre y se alargará hasta junio. Según el urreano, el éxito de sus talleres reside en que son las únicas clases de dibujo que se imparten fuera del ámbito privado. «El dibujo es la base para la pintura y la escultura», apunta. Un día a la semana la clase es presencial, pero el curso funciona «online todos los días» con un grupo de mensajería de móvil en el que comparten avances, dudas e información. Ya ha preparado el próximo programa lectivo que se centrará en la evolución de la pintura aragonesa, con visita al Museo Diocesano de Jaca incluida.