Jorge Azcón: «Aragón entra en un ciclo decisivo y no puede permitirse gobiernos atados»

VÍDEO. El presidente del Gobierno de Aragón afronta 2026 en un contexto de convocatoria electoral con los comicios autonómicos del 8 de febrero en el horizonte. Tras dos años de mandato, Azcón defiende un balance marcado por el crecimiento económico, la atracción de inversión y el refuerzo de los servicios públicos
Publicado por Eva Defior Grávalos el 11 de enero de 2026

¿Qué 2026 le gustaría vivir para Aragón?

Soy optimista. Creo que hemos trabajado mucho en estos dos años y que todo lo que hemos sembrado vamos a empezar a recogerlo en 2026, 2027, 2028 y 2029. La semana pasada el Servicio de Estudios Económicos de Ibercaja, posiblemente quien mejor conoce la economía de nuestra comunidad autónoma, ofrecía un dato muy revelador: Aragón va a crecer un 2,9%, mientras que la economía española crecerá un 2,3%. Son seis décimas más, y eso es un salto muy importante.

Muchas veces los datos no explican bien todo lo que hay detrás, pero este sí tiene una traducción directa en lo que más nos importa, que es el empleo. Hablamos de la creación de 31.000 puestos de trabajo en 2026. Eso marca un antes y un después. No es solo que estemos en los mejores datos de desempleo desde la crisis, sino que el escenario que tenemos por delante es muy positivo.

Y que la economía funcione, y que lo haga en Aragón mejor que en el conjunto de España, es la mejor noticia posible. Porque eso es lo que luego nos permite hablar con rigor de políticas de vivienda, de sanidad, de educación o de infraestructuras. La economía no es un fin en sí mismo, pero sí es la base que permite redistribuir, invertir y tomar decisiones desde las administraciones públicas.

Ese escenario económico tan positivo convive con un Gobierno en minoría y sin presupuestos aprobados. ¿Ahí se explica la convocatoria electoral?

En un escenario económico muy bueno es muy complejo desarrollar políticas propias cuando no puedes aprobar unos presupuestos. Esa es la realidad. Cuando tienes un Gobierno en minoría, muy atado parlamentariamente, y sin capacidad para sacar adelante las cuentas, te encuentras con un límite evidente para desplegar tu proyecto político.

La convocatoria electoral viene derivada de esa situación, que a su vez tiene su origen en la ruptura del pacto con Vox. Es verdad que cuando gané las elecciones ya dije que me habría gustado gobernar en minoría, pero también hay que ser realistas con el contexto político aragonés.
La mayoría absoluta en Aragón es prácticamente inalcanzable. Nuestra comunidad tiene unas especificidades propias: no somos un bipartidismo imperfecto como en otras comunidades autónomas, sino que aquí el multipartidismo está mucho más asentado. Hoy en las Cortes de Aragón hay ocho partidos políticos, y eso hace que la fragmentación sea mayor y que las mayorías absolutas sean una excepción histórica.

Dicho esto, yo creo que el Gobierno estaba funcionando bien en solitario. Un Gobierno del Partido Popular tiene experiencia de gestión. Y una de las grandes diferencias entre los partidos políticos hoy es precisamente esa: quién tiene experiencia de gobernar y quién no. Gobernar no es sencillo, tiene su ciencia.

Vox decidió abandonar el Gobierno y pasar a la oposición. ¿Tiene que ver esa decisión con la dificultad real de gobernar?

Creo que una parte importante de la decisión tiene que ver con eso. Una cosa es hablar en un parlamento y otra muy distinta es resolver los problemas de los ciudadanos. Gobernar implica asumir límites, tomar decisiones complejas y gestionar recursos escasos.

Vox decidió salir del Gobierno y situarse en la oposición, donde es más sencillo cabalgar sobre la desafección. Cuando entras a gobernar tienes que cumplir compromisos, y muchas veces esos compromisos son irrealizables. Prometer es fácil; gestionar es otra cosa muy distinta.

Ese crecimiento de Vox desde fuera del Gobierno se está viendo también en otras comunidades. ¿Le preocupa esa tendencia?
Hay que analizar bien cada caso. Lo que ha pasado en Extremadura, por ejemplo, no se puede explicar solo por el crecimiento de Vox. Allí el Partido Socialista ha sufrido una derrota histórica, sin precedentes. Es una comunidad en la que el socialismo ha estado muy arraigado durante décadas y, sin embargo, ha perdido diez diputados.

Creo que María Guardiola ha hecho un buen trabajo durante estos dos años, pero es evidente que el peso de la política nacional ha influido mucho. El Partido Popular ha reforzado su liderazgo, mientras que Vox ha crecido, sí, pero sigue siendo un partido minoritario en términos de representación.
Yo creo firmemente en el centro político. El ruido, la polarización y el griterío que se vive en la política actual hacen crecer a los partidos situados en los extremos. Los partidos que apostamos por soluciones realistas, desde el centro derecha, somos los que podemos ofrecer estabilidad y mejorar la vida de los ciudadanos.

¿Puede trasladarse ese escenario a Aragón? ¿Cómo valora la candidatura de Pilar Alegría?

Pilar Alegría es la portavoz de Pedro Sánchez. Es una ministra que viene obligada a Aragón. Sánchez ha decidido mandar a sus ministros a las comunidades autónomas y estoy convencido de que, si le hubieran preguntado, ella no habría querido venir.

Viene a defender a Sánchez, no a defender a los aragoneses. Y en Teruel hemos tenido una buena muestra de ello. Cuando intenta poner en términos de igualdad la financiación privilegiada que se está ofreciendo a Cataluña con la financiación de Teruel, lo hace para defender a Sánchez, no para defender a los turolenses.

Lo que se está ofreciendo a Cataluña son privilegios porque necesitan sus votos, no justicia. En el caso de Teruel hablamos de mecanismos como el Fondo de Inversiones de Teruel o de las ayudas al funcionamiento. El Fondo de Inversiones de Teruel ha pasado de 60 a 86 millones de euros tras una petición directa del Gobierno de Aragón al Gobierno de España, y aun así seguimos reclamando que las ayudas al funcionamiento del 20 % se apliquen de forma real y efectiva. Ese es uno de los grandes problemas que tiene el PSOE en Aragón.

En caso de no haber mayorías claras, ¿ve posible algún tipo de acuerdo con el PSOE para garantizar la gobernabilidad?

Con este PSOE es imposible. Lo digo con total claridad. Cuando se ofrecieron a pactar el techo de gasto lo que pretendían era ganar tiempo. No era una mano tendida, era la cola del escorpión.

Conozco bien a Pilar Alegría de haber trabajado con ella en el Ayuntamiento de Zaragoza y ya sé lo que es que te deje tirado. Lo hizo con proyectos importantes. No estaban pensando en los intereses de los aragoneses, sino en los suyos propios.

Además, hoy el PSOE está hasta arriba de corrupción y de escándalos. Yo siempre he dicho que unos buenos presupuestos tienen que tener buenas cifras económicas, pero también tienen que ser unos presupuestos limpios. Y hoy la limpieza en política con el PSOE es absolutamente incompatible.

¿Qué papel pueden jugar los partidos más pequeños, como el Partido Aragonés o Teruel Existe, en el futuro parlamento regional?

Con el Partido Aragonés hemos tenido una relación constructiva durante estos dos años. Han tratado de defender a la provincia de Teruel y Alberto Izquierdo ha hecho un buen trabajo en el Parlamento autonómico.

Es verdad que la política actual, muy condicionada por la polarización nacional, dificulta mucho la supervivencia de los partidos minoritarios. Pero el aragonesismo tiene que seguir estando presente en la política aragonesa. Si el Partido Aragonés desaparece, el aragonesismo seguirá estando, y lo hará dentro del Partido Popular.

Con Teruel Existe los acuerdos pueden ser puntuales, pero están en una órbita de centro izquierda. Compiten fundamentalmente con el PSOE y muchos de sus votos proceden de socialistas desencantados.

Entrando en el territorio, la despoblación y el medio rural siguen siendo grandes retos. ¿Qué está haciendo Aragón de forma diferente?

Creo sinceramente que hemos dado un empujón real a las políticas de despoblación. Hay cuatro líneas fundamentales: inversiones, política de vivienda, carreteras y transporte. La educación, la sanidad y los servicios sociales tienen que estar garantizados, pero el cambio está en esas cuatro líneas.

La política de vivienda es clave. Si quieres que venga gente a vivir al medio rural, tienes que construir viviendas. Estamos construyendo vivienda pública en Teruel capital, en municipios pequeños y en pueblos de menos de 100 habitantes. Viviendas reales, que se están adjudicando y que permiten fijar población, algo que no se estaba haciendo hasta ahora.

Aragón, en estos dos últimos años, atrae población. Más de 11.000 personas netas al año han venido a trabajar a nuestra comunidad autónoma. Antes la gente se iba porque no había trabajo. Hoy tenemos trabajo que ofrecer y necesitamos mano de obra en muchos sectores. Ese es un cambio fundamental.

La despoblación se combate con políticas reales de vivienda, empleo y servicios, no con discursos

La energía es uno de los grandes motores de desarrollo, pero también genera conflictos, especialmente en Maestrazgo y Matarraña. ¿Cómo afronta este debate?

El hub del Maestrazgo no es un proyecto del Gobierno de Aragón, depende del Ministerio de Transición Ecológica, y además los informes no se elaboraron en esta legislatura. Nosotros impulsamos una ley para ordenar las energías renovables, que incluía un fondo de compensación para el territorio, y el Gobierno de España la recurrió.

Hemos reforzado el INAGA con más de un millón de euros y con medios propios. Hoy todos los informes se hacen dentro del INAGA y, por primera vez, al finalizar el año hay menos expedientes pendientes que al comienzo, porque se resuelven más de los que entran. Eso no ocurría antes.
Queremos que la energía que se produce en Aragón genere valor añadido en Aragón. No queremos ser solo un territorio productor para que otros se lleven los beneficios. Por eso defendemos que las empresas se implanten donde está la energía y que se refuercen los nudos y subestaciones, no solo las líneas de evacuación hacia otras comunidades.

En Andorra se prometieron inversiones millonarias que no han llegado. Se engañó a la gente con grandes cifras y grandes promesas. Ahora hay que exigir al Ministerio y a las empresas adjudicatarias que cumplan, porque la transición justa no puede quedarse en palabras.

Infraestructuras como la A-68 acumulan retrasos históricos. ¿Qué lectura hace el Gobierno de Aragón?

La A-68 es el caso más paradigmático de la escasa consideración del Gobierno de España con Aragón. No hay voluntad ni capacidad. Los proyectos se retrasan, se anuncian licitaciones que no llegan y los tramos siguen bloqueados, especialmente en el Bajo Aragón.

Si el Ministerio nos diera los recursos económicos para impulsar las obras desde Aragón, lo haríamos encantados. Pero no va a aceptar esa fórmula. Mientras tanto, Aragón pierde oportunidades de desarrollo por la falta de infraestructuras estratégicas.

La A-68 es el caso más paradigmático de la falta de consideración del Gobierno de España con Aragón

En Sanidad, el nuevo Hospital de Alcañiz se plantea como un paradigma para lograr la estabilización de plazas.

Hemos multiplicado la inversión. En los años anteriores la media era de 12,5 millones de euros y ahora estamos por encima de los 20 millones anuales. El nuevo hospital triplica superficie, pasa de 137 a 178 habitaciones, duplica quirófanos y paritorios y cuenta con equipamientos como resonancia magnética pública, TAC, mamógrafo, densitómetro y nuevos servicios de radiodiagnóstico.

Además, el decreto de fidelización ha permitido ofertar 46 plazas hospitalarias fuera de Zaragoza, diez de ellas para el Hospital de Alcañiz, y aumentar la plantilla del sector sanitario de 335 a 355 profesionales en tres años. A eso se suma la puesta en marcha de la Facultad de Medicina en Teruel en el curso 2026-2027, que facilitará que los médicos se formen y se queden en la provincia. Eso es un cambio estructural.

Seguridad e inmigración son dos debates sensibles en el medio rural, que combinados son gasolina para el populismo. ¿Cómo los aborda?

Necesitamos inmigración legal y una política clara. Mirar a otro lado no es una solución. La inmigración ilegal genera problemas de forma objetiva y hay que abordarlos con responsabilidad.

La seguridad es una necesidad básica. Faltan guardias civiles y medios en el medio rural, y eso es competencia del Ministerio del Interior. Desde Aragón hemos impulsado oposiciones conjuntas para policías locales, con 27 plazas en 14 municipios y más de 400 aspirantes, y hemos firmado un convenio para ampliar la policía adscrita a la comunidad de 100 a 150 efectivos. El no hacer nada es lo peor. El populismo no soluciona problemas reales.

Tras dos años como presidente, ¿cómo ha cambiado su visión de Aragón?

Ha cambiado mucho. Cuando eres presidente conoces los problemas de Aragón con mucha más profundidad. Creo que vienen años ilusionantes. Hemos sembrado mucho y llega una buena cosecha. En Teruel vamos a anunciar proyectos de inversión históricos en las próximas semanas y meses, en sectores como la tecnología o la defensa. Aragón entra en un ciclo decisivo y no puede permitirse gobiernos atados.

Ver comentarios (2)

  • ARAGON SEÑOR AZCON , NO SE DEBE PERMITIR UN GOBIERNO DE PARASITOS , CORRUPTOS , MONIGOTES , IN COMPETENTES COMO USTED Y SU PARTIDO DE LA CORRUPCION POPULAR Y LAS MENTIRAS .

  • Como de costumbre en los grandes partidos confunden Aragón con Zaragoza. Vale que Zgz tiene empuje ( y muchos especuladores en su entorno llenándose los bolsillos) pero el resto y sobre todo Teruel se está muriendo. Todo sigue igual, con el Psoe que con el PP