Jorge Lamiel (Cannondale ISB Sport) sigue dando pasos de gigante en esta temporada 2024 y ahora regresa de Marruecos con un cuarto puesto en la clasificación general de la Titan Desert al término de sus seis etapas y tras recorrer casi 600 kilómetros por el desierto con más de 6.000 metros de desnivel acumulado. Además, el ciclista de Puigmoreno logró alzar los brazos en la quinta etapa de la prestigiosa carrera africana al ser el primero en cruzar la meta ese día. Fue la guinda a una prueba que ya conocía de otros años pero en la que ha logrado su mayor rendimiento en esta edición. "Va por todos vosotros. Estoy eternamente agradecido por vuestros ánimos", rezaba Lamiel en sus redes sociales tras el triunfo parcial.
El ciclista bajoaragonés fue, día a día, avanzando en carrera y ganando confianza. Arrancó ya de primeras con un décimo tercer puesto en la primera de las etapas que fue mejorando con el paso de las horas. En este caso, en la segunda jornada ya estuvo a punto de sorprender siendo segundo al sprint únicamente por detrás del ex ciclista profesional Luis León Sánchez, cuatro veces campeón de etapa en el Tour de Francia.
En la etapa tres volvió a estar arriba siendo cuarto y en la posterior logró ser undécimo. Finalmente, en la penúltima etapa llegó el premio de la victoria por delante del también reconocido Sergio Mantecón. Cerró su participación siendo de nuevo segundo en la etapa final. Ahora, el camino no cesa y el de Puigmoreno buscará colarse entre las primeras posiciones de la Copa de España de XCM que se disputa este fin de semana en Fuentespalda, en el Matarraña.
La Titan Desert
La Titan Desert es una competición de ciclismo de montaña por etapas, realizada durante 6 días en el desierto de Marruecos (variables según el año). Esta prueba también ha sido realizada en España, en concreto en el Desierto de Tabernas (Almería). El evento fue ideado siguiendo la filosofía del París-Dakar, con recorridos poco señalizados y donde la navegación y la buena orientación son claves.
La dureza de la prueba viene marcada por la larga distancia de las etapas y por el entorno. El desierto es muy exigente para los ciclistas, por el intensísimo calor, las fuertes rachas de viento, las interminables llanuras, tramos de arena que frenan o incluso deben cruzarse a pie, y pistas muy pedregosas que castigan tanto a los ciclistas como a las bicis.