La Junta Local de Ganaderos de Caspe cumple 800 años de historia

FOTOGALERÍA. En 1220 se creó la institución caspolina, actualmente la segunda más antigua de España, y continúa funcionando
Publicado por Pilar Sariñena el 20 de enero de 2022

En 1220 se creó la que es actualmente la segunda institución privada más antigua de España. Se trata de la Junta Local de Ganaderos de Caspe. A lo largo de todos estos años, esta institución ha trabajado para defender los intereses de todos sus integrantes, negociar con los terratenientes y llegar a acuerdos para poder pastorear.

Hace 800 años, un señor feudal con título de Bailío -agente de la administración real o señorial en un territorio determinado- entregó unas tierras a esta Junta para que se las gestionaran y repartieran los pastos. A partir de ahí se repartió ese territorio y se creó la que entonces se llamaba Ligallo de Ganaderos de la Villa de Caspe. No obstante, las primeras ordenanzas conocidas, aprobadas además por el Real y Supremo Consejo de Castilla, datan del 12 de abril de 1771.

Las normas de funcionamiento interno son muy similares a las empleadas en su fundación, aunque se han ido adecuando a los tiempos y las obligaciones administrativas. Sigue siendo una sociedad dedicada exclusivamente a la ganadería extensiva de ovino y caprino. Además, para ser socio sigue siendo un requisito indispensable contar con un rebaño de al menos 50 ovejas y estar empadronado en Caspe.

Con el paso del tiempo esta Junta de ganaderos ha hecho frente a los problemas que acontecían. Durante muchos años el aprovechamiento del monte era libre y eran muy habituales los conflictos entre los propios ganaderos o con los agricultores. Para solucionar esto se crearon polígonos y estos se repartían a cada ganadero según el número de cabezas de animales que tenían, o la antigüedad, entre otras condiciones.

Esta fue una de las adversidades a las que tuvieron que hacer frente. Sin embargo, este año el covid-19 les ha supuesto de nuevo un infortunio. «Al disminuirse el consumo en los restaurantes, ha descendido exponencialmente el precio de los corderos», apunta José Manuel Marco, presidente de la Junta Local de Ganaderos de Caspe.

Debido al covid-19 no han podido celebrar el VIII centenario de su creación. Sin embargo, en tiempos de pandemia Marco anima a seguir trabajando al resto de ganaderos integrantes y a poder seguir con la misma dedicación a su labor.

Organización

«Han cambiado mucho las formas de gestionar las explotaciones y la manera de marcar a las ovejas. Antiguamente cada ganadero tenía su propia señal que se ponía en las orejas de los animales... Hay un libro de registro de señales para que las ovejas no se puedan mezclar y para saber a quién pertenece el animal en caso de que haya un robo», explica Alberto Lop, secretario de la institución ganadera.

Ahora esas marcas llevan incluido un chip y con un lector de códigos de barras se van controlando los animales. «Con las nuevas tecnologías el sistema se ha ido modernizando, pero el funcionamiento y el trabajo de la Junta sigue siendo prácticamente el mismo», apunta Lop. Sin embargo, puntualiza que el esfuerzo y dinero que les supone a los ganaderos no es el mismo que antaño.

Explica que esto se debe a que "muchas veces pasan casi más horas en la oficina que trabajando con los animales, pero también proporciona más seguridad a los consumidores y garantía de que comen la mejor carne y de la mejor calidad».