La participación de Fernando Alonso en pruebas de resistencia abre la puerta a que pueda regresar a Motorland
La "alonsomanía" llegó ayer al Bajo Aragón para quedarse. La futura participación de Fernando Alonso en las 24 horas de Daytona y de Le Mans abre la puerta a que el asturiano pueda regresar a Alcañiz en próximas ocasiones. Motorland es uno de los circuitos de referencia para entrenar pruebas de resistencia, especialmente las 24 horas de Le Mans, debido a la longitud de sus rectas y a su iluminación nocturna.
Alonso rodó 483 kilómetros (98 vueltas), centrándose primero en familiarizarse con el automóvil. Rápidamente se puso al día y comenzó a trabajar en varios cambios de configuración y carga aerodinámica hasta completar un programa planificado de combustible bajo, carreras de neumáticos nuevas y carreras de tanques completos. El asturiano compartió pista con el propietario y presidente del equipo United Autosports, Zak Brown; y el piloto de pruebas y reserva de McLaren, Lando Norris.
El piloto calificó el ambiente de ayer de "maravilloso e increíble" porque son «como una gran familia». «Tuve una gran prueba, obviamente tenemos unos tiempos muy apretados hasta Daytona pero fue agradable entrenar por primera vez con el coche. Hay bastantes mecanismos y cosas que estudiar así que era importante hacer este test inicial con el que pude aprender sobre el coche», afirmó Alonso.
Una visita muy esperada por los bajoaragoneses
Era la primera vez que el dos veces campeón del Mundial de Fórmula 1 entrenaba en el circuito de velocidad, por lo que su visita era muy esperada. Los test del equipo United Autosports eran privados tanto para la prensa como para los espectadores. No obstante, los bajoaragoneses se conocen al dedillo los resquicios del circuito para poder ver parte de la actividad de la pista desde fuera. Por ello, durante la mañana se pudo ver a algunos aficionados subidos a los montículos de alrededor del circuito de velocidad. Incluso, provistos con sillas y prismáticos. La mayoría eran vecinos de Alcañiz pero incluso hubo algún zaragozano que se escapó a Alcañiz para ver si conseguía ver de cerca de Alonso. «Tenemos las mañanas libres y al enterarnos que Alonso estaba en Motorland hemos venido a ver qué veíamos», comenta Daniel Martínez, un oscense que estudia Automoción en el IES de Alcañiz.
Por la tarde algunos aficionados se concentraron a las puertas del Hotel Ciudad de Alcañiz, alojamiento en el que el piloto asturiano se quedó a dormir el lunes por la noche. No obstante, Alonso ya no ha regresado a Alcañiz después de los entrenamientos, que pararon a las 17.00, al marcharse directamente para volar a Abu Dabi, donde este fin de semana competirá en la última prueba de la temporada del Mundial de Fórmula 1.