Con gran alegría puedo informaros de que la editorial Periférica acaba de reeditar La cruz torcida, una novela escrita en 1934 que, desgraciadamente, resultó profética. Inquietante y profundamente humana, esta delicada historia de amor en tiempos sombríos ha cautivado desde entonces a miles y miles de lectores. Por todo ello, no he podido resistirme a hacerle un hueco en este espacio y recomendaros su lectura fervientemente.
En dicho año, la joven escritora Sally Carson tuvo la osadía de escribir en tiempo real, casi en el mismo momento histórico en el que se sitúan los hechos que narra, una novela que es el retrato de una familia corriente del sur de Alemania durante el tenebroso ascenso del nazismo. Más que una simple narración sobre los albores de ese cruel movimiento, es una exploración profunda de cómo las fuerzas políticas son capaces de transformar vidas cotidianas, relaciones y valores sociales desde el interior. La novela, escrita con una sagacidad y un don de observación extraordinarios, contó en su día con los elogios de la prensa literaria y conoció un éxito de ventas inmediato; incluso se hizo una adaptación teatral. Sin embargo, la prometedora carrera literaria de Sally Carson se vio truncada pocos años después al morir de un cáncer de mama, y la novela cayó en el olvido hasta su reciente rescate en 2025 en el Reino Unido, lo que nos ha permitido a los lectores de hoy conocer una pieza literaria maravillosa que ya alertó al mundo de los horrores que se estaban produciendo en Alemania y de los que se avecinaban, mientras los gobernantes de las demás potencias miraban a otro lado.
La trama de La cruz torcida no abarca más de seis meses, pero en ese tiempo la vida de los Kluger, de sus amigos y de todo el país dará un vuelco total. La protagonista, Lexa Kluger, ve cómo poco a poco sus hermanos, desempleados y sumidos en la apatía, al igual que tantos otros jóvenes, van cayendo en las redes mentirosas de un partido nazi que les promete trabajo y estabilidad. Conforme la estrategia de persecución y discriminación racial va imponiéndose, el prometido de Lexa, Moritz Weissmann, un joven cirujano católico, pierde su trabajo por llevar un apellido judío y, muy rápidamente, su vida empieza a correr peligro. La bella historia de amor de los dos jóvenes tendrá entonces que desarrollarse a escondidas de todos los demás.
El lenguaje de Carson es claro, preciso y elegante, lo que permite que la historia fluya de manera natural mientras la tensión se acumula gradualmente. Esta inolvidable historia sobre la valentía moral y el arrojo de quienes van a contracorriente en tiempos de uniformidad es más que un relato histórico; es un espejo de la condición humana, una advertencia sobre cómo las estructuras de poder pueden manipular y dividir. Su lectura es inquietante y necesaria, especialmente en tiempos —creo que como este que estamos viviendo— donde las lecciones del pasado siguen siendo vitales y necesarias. Carson nos recuerda que la historia no solo se construye en las calles y los parlamentos, sino también en las casas, en los gestos, en las conversaciones que elegimos tener o evitar. Que no se nos olvide.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz