La Fresneda ha acogido este jueves la tercera edición de las jornadas Rehabitando, una iniciativa impulsada por el Centro de Innovación Territorial (CIT) de Teruel. Bajo el lema «Vivienda y turismo: encontrando el equilibrio en el medio rural», el evento ha reunido a representantes institucionales, técnicos, empresas, colectivos ciudadanos y vecinos para abordar uno de los retos más complejos de la actualidad: el acceso a una vivienda digna y estable en comarcas con alta presión turística como el Matarraña, el Maestrazgo o la Sierra de Albarracín.
Durante la jornada, se han presentado modelos de gestión, herramientas legislativas y experiencias locales para compatibilizar el auge del turismo rural con el acceso a la vivienda y el arraigo de quienes quieren vivir, trabajar o regresar a los pueblos. Según explicó Sara Anés, coordinadora del CIT Teruel, «se trata de generar un espacio de diálogo propositivo, donde compartir experiencias y soluciones, y escuchar a todos los actores implicados».
Políticas demográficas y soluciones para el Matarraña
Uno de los puntos clave tratados ha sido el impacto de la presión turística en los precios de la vivienda y su disponibilidad. Durante la jornada, Javier Ciprés, Diputado delegado del Área de Desarrollo Territorial y Lucha contra la Despoblación de la Diputación Provincial de Teruel (DPT), ha destacado que «el Matarraña es uno de los territorios más presionados turísticamente de la provincia». En este contexto, se debatió sobre cómo el desarrollo turístico debe gestionarse de manera inteligente para evitar que se expulse a la población local, y la necesidad de adaptar las políticas de vivienda para anticiparse a estos efectos.
La jornada también ha ofrecido una mesa sobre las claves legislativas del turismo rural y su impacto en la vivienda. Pablo Muñoz, experto en políticas urbanas, ha abordado la regulación de las viviendas de uso turístico (VUT) y ofreció estrategias para que los municipios puedan adaptar sus normativas a las realidades locales. Como señaló Muñoz, «el modelo de VUT debe ser regulado de acuerdo con las necesidades de cada territorio, adaptando normativas locales y combinando distintas fórmulas de vivienda».
Herramientas abiertas y propuestas para el equilibrio
En el evento se han presentado una serie de propuestas para lograr un equilibrio entre los intereses de los visitantes y los habitantes permanentes. Se han discutido modelos de vivienda colaborativa, como la cesión de uso o las cooperativas de vivienda, que podrían ser una alternativa viable para garantizar la convivencia entre turismo y población local. Fernando Sánchez, alcalde de Canfranc, ha expuesto cómo su municipio ha gestionado la situación tras convertirse en la primera zona tensionada de Aragón, con medidas como la limitación de las VUTs y la promoción de vivienda pública.
La jornada ha concluido con una mesa sobre las soluciones que pueden adoptar tanto lo público como lo privado. María José Aparicio, fundadora del proyecto Toureliges, ha presentado un modelo de turismo respetuoso con el entorno y la economía local, mientras que Fran Roselló, portavoz de la cooperativa de vivienda L'Arna, ha defendido las fórmulas comunitarias y colaborativas como una respuesta viable para las necesidades habitacionales en el medio rural.
Los próximos pasos: un plan de acción común
Como resultado de la jornada, se ha acordado crear una red de trabajo colaborativo entre los municipios y las entidades participantes. Además, los materiales generados, las conclusiones y las propuestas estarán disponibles en la web del CIT Teruel para su libre acceso. La jornada ha concluido con el acuerdo de seguir trabajando en la creación de políticas públicas que garanticen un modelo de desarrollo sostenible, equilibrado y respetuoso con el territorio.
«El turismo debe gestionarse de manera que no se expulse a los residentes. Las políticas de vivienda deben anticiparse a esta realidad», ha resumido Antonio Carranza, jefe de Sección de Políticas Demográficas y Poblacionales del Gobierno de Aragón.
Este evento ha sido organizado por el CIT de Teruel, La Replazeta y Re-viviendo, con el apoyo de la Diputación de Teruel, el Ministerio para la Transición Ecológica y los Fondos Next Generation de la Unión Europea.