La gestión externa del bus ahorraría 50.000 € al año al Ayuntamiento

El equipo de gobierno de Alcañiz ha presentado el nuevo modelo de servicio y ahora hay que escoger cómo se gestionará
Publicado por Laura Castel el 19 de abril de 2019

El equipo de gobierno de Alcañiz ha presentado el nuevo modelo de servicio y ahora hay que escoger cómo se gestionará

Dos vehículos nuevos con cinturones y acceso para personas con movilidad reducida, sanciones por retrasos en los horarios (ahora inexistentes), mantener los precios actuales, sustitución de un vehículo estropeado en un plazo máximo de 15 minutos, una aplicación móvil para el seguimiento de los buses en tiempo real, bono telemático y un seguro de responsabilidad civil de 30 millones de euros.

Estas son las principales características del modelo de transporte urbano para Alcañiz que el equipo de gobierno presentó esta semana a los grupos en la primera reunión de la comisión especial cuya creación se aprobó en julio para evaluar el modelo de bus municipal.

Se ha puesto por escrito cómo se pretende que sea un servicio que lleva años reclamando a gritos una mejora. Sobre todo, porque cuenta con vehículos muy desfasados que se estropean continuamente y que no cuentan con medidas básicas de seguridad y de acceso para personas con problemas de movilidad. Hace dos semanas se estropearon en dos ocasiones en pocos días. De hecho, después de una semana fuera de servicio por una avería, el vehículo tuvo que volver al taller poco más de media hora después de que se reincorporara al servicio.

Con el modelo en la mano, lo que plantea el equipo de gobierno es que se decida quién lo gestione. Por ello, junto a las características citadas anteriormente también se entregó el martes en comisión una comparativa económica. Concretamente, cuánto cuesta ahora bajo gestión municipal y cuanto lo haría si fuera una empresa privada. Unos informes redactados por el secretario municipal y una consultoría externa con cifras del servicio de Intervención.

Respecto a los empleados, serían reubicados en otros servicios. Actualmente la plantilla está compuesta por 4 trabajadores y en momentos puntuales, por cinco.

La explotación directa tiene un coste de 261.366 euros al año y por concesión, 211.195. Por tanto, si sacara a licitación el servicio el Ayuntamiento se ahorraría como mínimo 50.000 euros. Si la concesión fuera de una década esta cifra se elevaría hasta los 500.000 euros.

Ahora serán los grupos los que deben debatir y escoger en comisión la próxima semana cuál es la mejor opción aunque todo parece indicar que finalmente se optará por sacar a concurso el servicio ya que es el modelo con más enteros desde el equipo de gobierno. Más allá del ahorro económico entienden que una empresa privada ofrecerá un servicio con un coste menor para las arcas municipales, muchas más prestaciones y por ejemplo, garantizando el servicio en días festivos. Todo ello con los mismos precios que hasta ahora porque, al seguir siendo un servicio de titularidad municipal, el coste del ticket se basa en las ordenanzas fiscales. En caso de optar por esta opción, se encargaría la redacción de unos pliegos para licitar el contrato en las condiciones que se han acordado en comisión siguiendo el citado modelo de transporte urbano.

Ganar asegura que es una «artimaña»

No opinan así desde el grupo Ganar. En rueda de prensa el jueves explicaron que el martes en la comisión se enteraron que en el informe de la empresa que ha realizado el estudio de los costes del servicio -encargado por adjudicación directa por un importe de más de 7.000 euros- se hace referencia a un pliego de prescripciones técnicas que está elaborado desde el 1 de julio del 2018. En este sentido, critican que cuando el equipo de gobierno ya tenía ese documento, convocó un pleno extraordinario para el día 24 de julio, con un único punto en el orden del día: acordar la creación de una comisión especial para valorar el modelo de gestión del transporte urbano de la ciudad. «Es decir, anuncia la creación de una comisión para proponer un modelo de gestión cuando esa gestión está decidida previa y unilateralmente, lo más seguro y como sucede de contínuo por el propio alcalde. Evidentemente, la artimaña es tanto una tomadura de pelo como una comedia para aparentar una falsa imagen democrática», afirmaron desde la formación.

Asimismo, desde Ganar también denunciaron que en el último pleno -»y sin darles tiempo a defender su moción sobre la muralla»- el PSOE solicitó la retirada de la misma, lo que finalmente se produjo con el apoyo del PP-PAR en virtud de la interpretación del artículo 92 del reglamento de funcionamiento de las corporaciones locales nunca utilizado hasta ese momento en el Ayuntamiento.