El Gobierno de Aragón ha publicado la resolución de los grupos de investigación reconocidos para el periodo 2026-2028. El profesorado de la Escuela Universitaria Politécnica de Teruel (EUPT), centro referente en estudios de ingeniería que pertenece a la Universidad de Zaragoza y está ubicado en el Campus de Teruel forma parte de diez de ellos y es sede de dos.
Sus temas de trabajo van de los gemelos digitales al corazón humano, pasando por gestión inteligente de regadíos, modelos de predicción de incendios forestales y robots sociales, y muchos tienen aplicación directa en el Bajo Aragón histórico y comarcas limítrofes.
El reconocimiento de grupos de investigación por parte del Gobierno de Aragón es la principal acreditación de la actividad científica en la comunidad y la puerta de acceso a su financiación autonómica. La nueva resolución publicada recientemente confirma la alta presencia de profesorado de la Politécnica de Teruel en grupos de investigación reconocidos.
Su profesorado está presente en grupos de informática, electrónica, automática, tecnologías de la salud, ingeniería del medio ambiente, comunicaciones o energía, y casi todos ellos tienen la categoría de grupo de referencia, la de mayor trayectoria.
Dos grupos con sede en Teruel
Dos de los grupos se dirigen desde la propia Politécnica de Teruel. Por un lado, EduQTech (Education, Quality, Technology) es un grupo de referencia en ingeniería cuyo investigador principal es Carlos Medrano y su co-investigador principal Pedro Ramos. Reúne a más de media docena de profesores de la EUPT en cuatro líneas de trabajo. La primera desarrolla sensores flexibles de presión, de bajo coste y bajo consumo, que miden la pisada, el equilibrio o la forma de caminar.
Son de especial utilidad para la población mayor, y el grupo trabaja ahora en integrarlos en objetos inteligentes para el hogar. La segunda línea capta y analiza el sonido para mejorar la audición y medir el ruido de máquinas e instalaciones. Con el Instituto de Estudios Turolenses ha desarrollado un estudio piloto de cartografía acústica en Teruel. La tercera, liderada por Sergio Albiol, diseña soluciones de realidad virtual de bajo coste para la rehabilitación de pacientes neurológicos, y ya tiene resultados validados con personas con trastornos vestibulares. La cuarta, en la que trabaja la catedrática Inmaculada Plaza, investiga cómo mejorar la enseñanza de la ingeniería y acercar la ciencia a la sociedad. Esta línea acumula seis premios internacionales, entre ellos un galardón del IEEE (la mayor asociación mundial de ingenieros) por su labor como referentes para inspirar vocaciones.
El segundo grupo con sede en Teruel es RAID (Research in AIoT and Digital Twins Lab), cuyo investigador principal es Julio A. Sangüesa. Reúne a doce investigadores, diez de ellos en Teruel, entre los que figuran tres catedráticos de universidad, y colabora con investigadores de la Universitat Politècnica de València, el INESC TEC de Oporto o la Universidad de Amberes.
Su trabajo combina IoT (el llamado Internet de las Cosas), inteligencia artificial y gemelos digitales, es decir, réplicas virtuales que se alimentan de datos reales para simular y anticipar el comportamiento de un sistema. El grupo aplica esta experiencia en la industria, los entornos naturales, los pequeños municipios de la España interior y, próximamente, también en los entornos deportivos. En la industria, desarrolla proyectos de gestión inteligente de la energía para empresas turolenses como Quesos Hontanar, donde un gemelo digital integra desde las cámaras de secado hasta el almacenamiento en baterías para optimizar el consumo de energía.
En el medio natural, despliega redes de sensores para el seguimiento ambiental y de la fauna, en especial de las aves, tanto a escala nacional, en el proyecto E-SPICE, como en el ámbito local, en colaboración con el Parque Cultural del Chopo Cabecero. Es un grupo comprometido con la provincia, pero con una investigación abierta más allá de ella.
Ingeniería para los retos del territorio
Buena parte de la investigación en la que participa la EUPT responde a cuestiones muy presentes en el Bajo Aragón. El grupo Riego, Agronomía y Medio Ambiente (RAMA), en el que colabora Daniel Isidoro, busca regadíos más rentables y con menor impacto sobre suelos y aguas, un asunto central en una zona cuya economía depende en buena parte del regadío. El Grupo de Tecnologías Fluidodinámicas, con Adrián Navas y Pablo Valles, desarrolla simuladores para predecir inundaciones y la propagación de incendios forestales (proyecto FIREDYN), dos riesgos bien conocidos en las cuencas del Guadalope, el Martín y el Matarraña.
El Grupo de Procesos Termoquímicos, con Noemí Gil, investiga cómo convertir biomasa y residuos en energía y productos útiles, y tiene en marcha un proyecto nacional para tratar purines y recuperar energía y amoniaco, con aplicación evidente en un territorio con fuerte peso ganadero. El grupo Tecnología Óptica Láser, con Ana María López, emplea holografía digital para detectar microplásticos, burbujas o microorganismos en líquidos sin necesidad de tocarlos.
Tecnologías de la salud y servicios en un territorio extenso
Otros grupos aplican la ingeniería a entornos biomédicos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida en zonas con población dispersa. BSICoS, con Carlos Sánchez Tapia, estudia las arritmias cardiacas y la monitorización a largo plazo con dispositivos que se llevan puestos, y participa en proyectos europeos sobre fibrilación auricular, la arritmia más frecuente.
CeNIT, con Guillermo Azuara, investiga para lograr redes WiFi, 4G y 5G más eficientes y seguras, siendo imprescindibles para desarrollar la telemedicina o mejorar la gestión de emergencias en territorios de gran extensión y poca densidad de población. AffectiveLab, en el que participan Jesús Gallardo, Raquel Lacuesta, Carlos Marín y Gabriel Fuertes, acerca la tecnología a colectivos como las personas mayores mediante robots sociales. Lacuesta y Gallardo dirigen un proyecto nacional de robótica social coordinado con las universidades de Granada, Baleares y La Laguna, y uno de sus robots, programado en la EUPT, realiza actividades con familias en la Fundación Amantes de Teruel.
Tecnología de primer nivel europeo
El grupo Applied Mechanics and Bioengineering (AMB), en el que investiga Pau Urdeitx, crea gemelos digitales (copias virtuales de máquinas u órganos humanos) que predicen su comportamiento con una inteligencia artificial que respeta las leyes de la física. Uno de sus investigadores, Elías Cueto, ha obtenido una ERC Advanced Grant, la ayuda más prestigiosa de la ciencia europea. Estas herramientas interesan especialmente a sectores como el aeronáutico o el de la automoción, ambos con presencia en la provincia a través del aeropuerto de Teruel y del entorno de Motorland en Alcañiz.
Una puerta abierta para los estudiantes
Todos los grupos ofrecen a los estudiantes de ingeniería de la Politécnica de Teruel trabajos fin de grado y de máster ligados a proyectos reales. Además, varios de ellos ofrecen también becas de colaboración, contratos de iniciación a la investigación o la posibilidad de realizar doctorados. Por ejemplo, EduQTech ha dirigido tesis doctorales con contratos nacionales de formación de profesorado universitario (FPU, convocados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), CeNIT contrató el año pasado a un titulado como investigador en formación, y AffectiveLab dispone de varios investigadores contratados en diversas categorías y tiene varias tesis doctorales en curso. Por su parte, RAID tiene en marcha dos tesis doctorales: la de Pablo Doñate, ya depositada y con defensa prevista a principios de 2027, y la de Lucas Mallén, centrada en la monitorización inteligente de aves dentro del proyecto E-SPICE.
Varios de los doctorandos estudiaron antes en el centro, y algunos de los que lo hicieron forman hoy parte de su profesorado, como el investigador principal de RAID, Julio A. Sangüesa, o el profesor Vicente Torres, que estudiaron y se doctoraron en la EUPT. De este modo, estudiar ingeniería en Teruel permite también iniciar una trayectoria profesional en la investigación de frontera. Así lo remarca Raúl Igual, director de la EUPT: "Este reconocimiento demuestra que desde un centro universitario de ingeniería como la Politécnica de Teruel se hace investigación de primer nivel para abordar problemas que van desde lo local a lo universal. Desde Teruel se imparte formación de alta calidad que permite desarrollarse en numerosos ámbitos de la investigación científica".