El Presidente de Aragón, Javier Lambán, ha trasladado al presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, la necesidad de poner en marcha un plan de rescate para las residencias de mayores, uno de los sectores más afectados por la pandemia. «La pandemia obliga a una reflexión seria sobre el modelo y mientras tanto, hay que empezar a tomar medidas pensando en la posibilidad de rebrote en otoño», ha expuesto Lambán, quien ha descrito que «las residencias han sufrido un choque muy importante en su gestión, los centros de día siguen cerrados, las estancias diurnas en residencias están prohibidas. Se ha hecho una reserva del 10% de la capacidad residencial para abordar con éxito un plan de contingencia, y además se ha hecho un daño muy grande a su imagen y prestigio".
En Aragón también se está pensando en esta cuestión pero Lambán ha manifestado que parece oportuno compensar a las residencias de los quebrantos que han sufrido, planteando una mejora del servicio, con personal especializado, con mayor conexión con los servicios sanitarios y ello supondrá un mayor encarecimiento de los costes, por lo que para para facilitar el acceso de personas habrá que tratar de solucionar estas situaciones mediante más becas y aportación a los interesados y sus familias para acceder a las residencias. Igualmente, Lambán ha defendido la oportunidad de incrementar los sueldos al personal. «Todo ello es difícil, habrá que ampliar los sistemas de inspección, establecer mecanismos de coordinación» y esto, según ha expuesto el presidente aragonés, como mínimo emplaza al Gobierno de España a que se cumpla con la Ley de Dependencia, aportando el 50% a las comunidades autónomas, y no el 13% como hasta ahora, «que hasta ahora lleva más de 10 años de incumplimiento y de reclamaciones para el desarrollo de esta ley».
En la décima videoconferencia de presidentes autonómicos con Sánchez, Lambán ha incidido en otras cincos materias: sistema de financiación; un gran pacto en Educación y medidas de conciliación para afrontar el nuevo curso escolar; apoyo al sector turístico; flexibilización en los siguientes pasos de vuelta a la normalidad en el medio rural, y la necesidad de pactos nacionales para salir de esta crisis.
Ha apoyado la prórroga del Estado de Alarma y ha hecho un llamamiento a la prudencia de todos los ciudadanos para no bajar la guardia "tras el esfuerzo colectivo realizado en dos meses de confinamiento".
Ha detallado que una de las mayores preocupaciones que se plantean está en el ámbito de la Educación, con un comienzo de curso que podría coincidir con un rebrote del virus, y con la imposibilidad de que todos los alumnos acudan a las aulas, lo que –según ha planteado el presidente Lambán- generará mayores costes del servicio y problemas de conciliación laboral de las familias con las escuelas cerradas. Aragón ha aceptado la decisión de no abrir los centros, pero advierte de los graves problemas que se generarán en el mes de septiembre, porque «es difícil sustituir la escuela como elemento de conciliación» y cree que será importante consensuar medidas. Ya ha adelantado que Aragón trabaja en diversas medidas, pero ha considerado más positivo poner en común aquellas que trabajan todas las comunidades y alcanzar un gran Pacto por la Educación o consensuar medidas dentro de un plan nacional.
Con respecto al turismo, como sector estratégico, ha considerado vital eliminar el hándicap de mantener en cuarentena a turistas extranjeros, para hacer viable la llegada de turistas. Lambán sigue pidiendo un plan nacional de rescate para este sector.
También ha insistido en la vuelta a la normalidad en el medio rural, considerando «bastante sensato» que la vuelta a la apertura de terrazas, bibliotecas, comercios, o espectáculos culturales, se haga antes en la España rural que en las grandes ciudades, pudiendo anticipar medidas de apertura de la siguiente fase o flexibilizar las medidas en una misma fase. También ha llamado a autorizar a las comunidades cuyos indicadores sanitarios respondan a las exigencias establecidas para decidir flexibilizar la reapertura económica de acuerdo con su propia estructura territorial. Igualmente, ha solicitado que la movilidad restringida al ámbito provincial se extienda al ámbito autonómico. No ha descartado que los pueblos avancen más rápido que la capital, Zaragoza, en la desescalada. "Si se plantea que Zaragoza tiene que quedarse atrás, se quedaria sola. Sería algo que la ciudad entendería a la perfección", ha dicho."El Aragón rural está listo para pasar a la tercera fase", ha especificado.
Lambán ha reparado en otro de los grandes problemas que habrá que abordar para la reconstrucción económica y social tras la pandemia, recordado que antes de la irrupción del Covid-19, las comunidades autónomas ya reclamaban la reforma del sistema de financiación autonómica y ponían de manifiesto que todas se sentían «infrafinanciadas». Ahora, este problema se agrava y aunque ha agradecido el montante de 16.000 millones de euros que el Estado, independientemente de los criterios de reparto, ha vaticinado que tendrán que producirse más entregas para acometer cuestiones de urgencia.
Por último, Lambán ha subrayado la necesidad de seguir construyendo pactos nacionales. Abstrayéndose de su propia ideología y militancia, ha considerado que puedan existir reproches y críticas de todos contra todos pero los considera «injustificables» cuando llevan a situaciones de tensiones como la presente. Ha hecho un llamamiento a la unidad y ha mostrado su preocupación por el "clima político" nacional. «O todos los que creemos en este país nos ponemos de acuerdo para salir adelante o no tendremos futuro. Y esto, a mi juicio, es más grave que la propia pandemia», ha sentenciado el Presidente de Aragón.