Hay historias, estremecidos lectores, que por miedo a la persecución, por olvidar la tragedia o porque se han apagado las voces de los protagonistas, son contadas en susurros, casi en secreto o en murmullos... Este es el caso de la vida de Garabet Vosganian, abuelo del autor, y de toda su familia: la historia de los vencidos, de los débiles; la historia del primer pueblo exterminado del siglo XX en Occidente: el pueblo armenio que, a día de hoy, la actual Turquía sigue sin reconocer.
Este es el caso, pues, de "EL LIBRO DE LOS SUSURROS", escrito por el gran poeta rumano VARUJAN VOSGANIAN (1958) en el año 2009: una impresionante novela memoralista que narra el exterminio de cristianos armenios a manos del Imperio turco otomano (de 1895 a 1922), la diáspora de este pueblo y el segundo infierno que vivieron en Rumanía bajo el yugo comunista de Ceausescu: "Soy un hombre que a vivido lo indecible en este mundo. Y que presisamente por eso no ha vivido", nos dice el protagonista.
La novela hacía tiempo que estaba inencontrable en las librerías, que era buscada y ansiada por muchos lectores; ha sido, pues, en estos días cuando la editorial Pre-Textos ha vuelto a reeditarla para disfrute y deleite de aquellos que aman las grandes historia épicas, la buena literatura.
Esta bella, bellísima y estremecedora historia (aunque, ¿qué libro, si es ciertamente un buen libro, no es estremecedor?), comienza a la sombra de un albaricoquero, en el patio de la casa paterna del narrador -que en este caso es el propio autor-, en Focsani, una pequeña aldea armenia, y en los años cincuenta del siglo pasado, entre los vapores del café recien tostado, los aromas del armario de la abuela Arsaluis y las fotografías del abuelo Garabet. Allí, un niño ha abierto los ojos al mundo, y los familiares y vecinos que han acudido al acontecimiento hablan y reflexionan sobre su vida y la de su pueblo. Lo que cuentan no son cosas agradables, pero pretenden quitarse el peso de un trauma, suyo y de quienes los precedieron: la historia del genocidio armenio de 1915, la de los convoyes interminables de deportados hacia el desierto, donde morían a miles de sed y cansancio, la de los torturados y ejecutados en masa, la de los que tomaron el camino del exilio...; sobrecogedora pero, a la vez, con una prosa poética demasiado hermosa.
La narración, que extiende sus alas y abarca un siglo de historia y vastos espacios geográficos, desde Siberia hasta California; es una historia del siglo XX, de todos sus tristes descubrimientos: guerras, genocidios, campos de concentración, fosas comunes...; y un homenaje para todos los que han sufrido la Historia en lugar de vivirla. Pero también, un testimonio muy enriquecedor sobre las costumbres, las festividades, las tradiciones y la cultura armenia: sus olores, sus sabores, sus historias...
El lector, en verdad, no puede más que seguir el ritmo hipnótico de una prosa que, por momentos, alcanza a las cumbres literarias de este siglo, con una mezcla de indignación e incapacidad de dejar la lectura.
Alguien dejó dicho que algún día se considerará incompleta una historia del siglo XX si no incluye en su contenido algunas páginas de "EL LIBRO DE LOS SUSURROS". Yo también lo creo.
Miguel Ibáñez. Librería en Alcañiz