Las Alfombras del Santísimo Misterio de Aguaviva están de celebración y nadie ha querido perderse la fiesta. La declaración concedida por DGA de Bien de Interés Cultural (BIC) a esta tradición ha surtido efecto y, a pesar de ser miércoles, las calles han estado llenas de vecinos y visitantes que han podido vislumbrar, hasta el paso de la procesión, el arte efímero que el serrín teñido deja en las calzadas. A primera hora de la mañana los vecinos, bien coordinados, ya sabían donde les tocaba colocarse y con cariño y la precisión de un reloj suizo se han ido rellenando los dibujos. La parte más costosa, calcar los dibujos con tiza en la calzada con plantillas, ya se había dejado preparada la noche anterior.
Un año más ha sido Daniel Valencia el encargado del diseño de los motivos que llenan las calzadas. Desde 2015, cuando tomó el relevo de su padre Manuel, Valencia es el artífice de todos los dibujos que se hacen realidad en serrín. En esta ocasión, la temática elegida han sido las cuatro estaciones. Así, en las calles se han podido ver muchos motivos florales, frutas y copos de nieve. Además, intercaladas, se han resaltado las festividades que llenan de alegría la localidad en cada estación. La Asociación Cultural Caliu, es la encargada de organizar y coordinar todas las actividades, con apoyo del Ayuntamiento de Aguaviva.
"Habitualmente se nota mucho la diferencia si el día 28 de agosto cae entre semana o en fin de semana, pero este año, para ser miércoles, hay mucha gente en las calles", ha explicado el alcalde de Aguaviva, Aitor Clemente. El edil ha resaltado la importancia que tiene los reconocimientos que la festividad ha obtenido en los últimos años como 'Fiesta de Interés Cultural' y 'Bien de Interés Cultural Inmaterial' "no solo para que nosotros mismo nos creamos el trabajo que hacemos, sino que de cara al exterior también nos ayuda a hacer un mejor trabajo de difusión, alcanzar a más gente y hacer que nos visiten en el día de hoy". Además, en nombre del consistorio, Clemente también ha aprovechado la oportunidad para agradecer a los vecinos por su colaboración, sin la cual "hacer un trabajo así en apenas tres horas sería imposible".
Pasadas las dos de la tarde, la procesión, en la que participan autoridades religiosas, jóvenes del pueblo y vecinos ataviados con sus mejores galas baturras, ha recorrido el kilómetro de alfombras de serrín deshaciendo los motivos que llenaban los suelos. Así, el gran 'El amor me lo fay fare' que coronaba el motivo central ha quedado desdibujado, como marca la tradición, apenas unas horas después de la creación. Es lo bonito de la fiesta, para disfrutarla hay que estar en Aguaviva en el momento justo.
Alfombras del Santísimo Misterio de Aguaviva./ M.M.R.-L.C.