Piden que se cumpla la Ley del Fuego y que se dote a los parques de más personal
El Gobierno de Aragón ha introducido cambios en el decreto que obliga a los bomberos a llegar donde se les necesite en un margen máximo de 35 minutos. En concreto, el tiempo de actuación ha pasado de ser «máximo» a «aproximado», un cambio que puede parecer intrascendente pero permite a las administraciones eludir responsabilidades en caso de siniestro. La medida ha suscitado polémica entre los propios bomberos, que califican el cambio como «una aberración». «Es un despropósito hacia el ciudadano y hacia los profesionales. Solo se benefician los máximos responsables políticos, que temen represalias por no cumplir el tiempo máximo de respuesta», explica Pedro Calderón, secretario de organización del Sindicato Profesional de Bomberos de Aragón (SPBA). La asociación sindical, que cuenta con casi 400 afiliados (el total de bomberos en Aragón ronda los 600), defiende que eliminando el tiempo de respuesta las administraciones evitan «tener un elemento que les presione». «Las instituciones son conscientes de lo que sucede pero no quieren mejorar un servicio básico y fundamental. Cualquier ciudadano tiene el mismo derecho que uno de Zaragoza, donde el tiempo estimado de respuesta son 8 minutos», critican.
«Cualquier ciudadano tiene el mismo derecho que uno de Zaragoza, donde el tiempo estimado de respuesta son 8 minutos»
El Gobierno de Aragón se escuda en que la decisión de convertir los 35 minutos en «aproximados» responde a una «solicitud insistente» de las diputaciones provinciales y ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, que son los responsables del servicio de Bomberos. «Asumíamos unas responsabilidades a las que no podíamos llegar, porque no tenemos ni puntos estratégicos ni personal para cumplir esos 35 minutos», destacó Ramón Millán, presidente de la Diputación Provincial de Teruel. Cabe destacar que la regulación de llegar a cualquier punto de Aragón en 35 minutos se introdujo en 2014.
La provincia turolense cuenta a día de hoy con tres parques de Bomberos y 55 profesionales, cuando se estima que harían falta casi el triple. Hay 25 bomberos divididos en cinco turnos en Teruel; 18 en seis turnos en Alcañiz; y 12 en seis turnos en Calamocha, lo que implica que en un día normal la provincia cuenta con 10 profesionales de servicio (5 en Teruel, 3 en Alcañiz y 2 en Calamocha). La realidad se agrava en ocasiones especiales o determinados festivos, ya que los mínimos de personal son irrisorios (3 bomberos en Teruel, 2 en Alcañiz y 1 en Calamocha). «La situación es precaria. Yo he ido a algún accidente de tráfico entre turismo y camión con solo dos personas y hay que dar gracias a Dios porque nos ha ayudado la Guardia Civil o cualquiera que estuviera por allí, si no...», comenta Miguel Ángel Gimeno, bombero también perteneciente al SPBA.
«La situación es precaria. Yo he ido a algún accidente de tráfico entre turismo y camión con solo dos personas y hay que dar gracias a Dios porque nos ha ayudado la Guardia Civil o cualquiera que estuviera por allí, si no…»
Con esta plantilla se incumple con creces la Ley del Fuego, que estipula que en cada parque debería haber seis profesionales de guardia las 24 horas (caso de Alcañiz y Teruel) y cuatro en parques secundarios (caso de Calamocha).
Aunque la Diputación Provincial de Zaragoza cuenta con más efectivos (165, para ser exactos) la situación que se vive en Caspe es similar. La Ciudad del Compromiso dispone de cuatro profesionales como máximo debido a que uno se mandó al nuevo parque de El Burgo de Ebro. La mejor prueba de la evidente escasez de personal se dio hace apenas dos semanas, cuando bomberos de día libre o de vacaciones tuvieron que ir ex profeso a apagar un incendio en la escombrera porque el personal de guardia no daba abasto. Cabe destacar que en caso de que se produjera un siniestro de grandes dimensiones en el entorno de Caspe se tendrían que desplazar hasta allí bomberos de Alcañiz y Fraga, dejando desatendidas sus zonas de actuación.
La reivindicación: más bomberos
La reivindicación de los bomberos es unánime: hace falta más personal. Un mínimo de dos personas en Alcañiz e incluso una en Calamocha se antoja a todas luces insuficiente ante cualquier percance con un mínimo grado de dificultad. «Hemos realizado estudios y lo óptimo en la provincia de Teruel serían siete parques con casi el triple de personal, ¡y ni así se podría llegar a todos los pueblos de la provincia en 35 minutos!», destaca Miguel Ángel Gimeno. Desde el SPBA elogian la calidad del material del que disponen, pero insisten en que la deficiencia es de personal. «Lo que hace falta no son vehículos, son bomberos», afirman tajantes.
Las buenas noticias para el cuerpo podrían llegar a principios de 2019, fecha en que se estima que podría abrir sus puertas un nuevo parque de Bomberos en Montalbán. «Ya se están comprando camiones y elementos para ese parque, solo nos faltaría el personal. En breve vamos a sacar 24 plazas, 18 para Montalbán y 6 para completar Calamocha, Alcañiz y Teruel. Con esto reduciríamos bastante los tiempos de respuesta y dejaríamos la plantilla completa con todo lo que nos dice la ley», explica el presidente de la Diputación Provincial de Teruel.
«En breve vamos a sacar 24 plazas, 18 para Montalbán y 6 para completar Calamocha, Alcañiz y Teruel. Con esto reduciríamos bastante los tiempos de respuesta y dejaríamos la plantilla completa con todo lo que nos dice la ley»
Denuncia al Ayuntamiento de Teruel
Al tratarse de una población de más de 20.000 habitantes Teruel debería asumir la competencia de prevención y extinción de incendios, todo ello sufragado por el Ayuntamiento de la ciudad. Sin embargo, esto no sucede y DPT asume todo lo referente al parque de Teruel capital sin ser su competencia y sin recibir ninguna compensación económica. «Como ciudad de más de 20.000 habitantes Teruel tiene la obligación de tener su propio parque, y no lo decimos nosotros, lo exige la Ley del Fuego», destacan en el SPBA. Este motivo llevó al sindicato a demandar al Ayuntamiento de Teruel el pasado 20 de abril, si bien a día de hoy la reclamación todavía se encuentra pendiente de sentencia.
Desde Diputación afirman que se están «teniendo reuniones para llegar a acuerdos u obtener alguna compensación» por prestar el servicio de Bomberos en Teruel capital, que tiene un coste estimado de 1,5 millones de euros. «Entiendo que la colaboración del Ayuntamiento llegará y es necesaria», recalca Ramón Millán, quien incide en la necesidad de «crear un cuerpo de Bomberos a nivel autónomico» que tiene pocos visos de ser una realidad. Sea como fuere, con mínimos de seis bomberos en todo Teruel se está jugando con la seguridad de los ciudadanos. Cualquiera en su sano juicio puede ver la evidente realidad: se necesita más personal.
Ir a apagar un incendio... estando de vacaciones
La precariedad de los bomberos en Aragón llega hasta tal punto que ni las vacaciones ni los días libres sirven para desconectar al 100%. El 16 de julio la escombrera de Caspe comenzó a arder. Todos los integrantes del parque de la Ciudad del Compromiso que cubrían el turno (tres personas) acudieron ante el aviso de los vecinos pero no fueron suficientes para apagar el fuego. Al lugar se tuvieron que desplazar más compañeros que estaban disfrutando de sus vacaciones o de días libres, con el agravio evidente que ello implica.
«En vez de contratar personal, prefieren que la gente venga a trabajar estando fuera de servicio», critican desde el Sindicato Profesional de Bomberos de Aragón. Asimismo, recuerdan que los miembros del cuerpo están localizados las 24 horas mediante el busca aunque estén de día libre. «Sales de una guardia de 24 horas y tienes que estar localizado otras 24... Esto merma mucho nuestra calidad a la hora de intervenir», destacan.