Los daños de los jabalíes alcanzan el 25% en las cosechas de maíz

Lo agricultores alcañizanos solicitarán medida extraordinarias desde junio para prevenir
Publicado por María Quílez el 24 de julio de 2025

Lo agricultores alcañizanos solicitarán medida extraordinarias desde junio para prevenir

En plena temporada de recogida del maíz, los agricultores empiezan a valorar cuantitativamente los daños que los jabalíes están produciendo en los campos alcañizanos. Aunque no es correcto todavía hablar de plaga, la presencia de estos animales es cada vez mayor. Si ya lleva años suponiendo una preocupación para los productores de cereal en zonas de la provincia como el Jiloca, este invierno las afecciones se han incrementado en Alcañiz hasta llegar a porcentajes del 25% en las zonas de nuevos regadíos con más concentración de encharcamiento. De media, los daños rondan el 15%. Los maizales, siempre húmedos, con agua en abundancia y con el alimento necesario para el óptimo desarrollo de esta especie cinegética, son el hábitat idóneo. De hecho, hay crías que pueden pasar sin salir de una explotación concreta desde la siembra hasta la cosecha. «Los animales se van moviendo, de extensión en extensión, a medida que avanzan las cosechas desde junio hasta ahora, causando las mayores pérdidas en las segundas cosechas de maíz», expone el presidente de la Cooperativa Nuestra Señora de los Pueyos de Alcañiz, Juan Carlos Brun.

Una de las explotaciones afectadas es la de Cristian y Armando Zaforas. Explican el incremento notable de jabalíes en sus maizales esta temporada. Uno de ellos, de 24 hectáreas, junto a la carretera N-211 dirección Calanda (en la foto). El entorno de este campo, en el que se recogió cebada durante la primera cosecha, está lleno de huellas y las zonas con panizos y matas enteras en el suelo se van abriendo paso por todo el terreno. «Por las pisadas y el movimiento de tierra se puede ver que se mueven en grupos grandes, que pueden ser doce o trece», comenta Armando.

Resolver esta situación se presenta complicado, principalmente porque hace un siglo que no hay lobos -los depredadores naturales de los jabalíes-, en nuestros montes. Con la desaparición de los lobos se alteró la pirámide geológica del ecosistema y, ahora, la caza es la única herramienta existente para controlar la población de jabalíes. Por ello, la sociedad de cazadores de la capital aragonesa, al igual que en todos los cotos del territorio, realiza batidas prácticamente cada semana desde que comenzó la temporada de caza de jabalí el tercer domingo de septiembre. Las batidas se prolongarán hasta la última semana de febrero y, de cara al año que viene, se prevén solicitar más acciones fuera de temporada, desde el verano.

Cabe destacar que la solicitud de tomar medidas extraordinarias debe de partir de los agricultores afectados y tiene que ir dirigida al INAGA (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental). Si el INAGA autoriza acciones (esperas, batidas...), la sociedad de cazadores pertinente tiene la obligación de realizarlas. En caso de no hacerlo, el propio coto debería responder de los daños y afecciones en los campos.

«Es importante planificarlo de antemano para no llegar a mitad de temporada y lamentarnos de las pérdidas, como está ocurriendo este año», reflexiona Brun. Cristian Zaforas, que también es regidor de aguas del Canal Calanda Alcañiz, reconoce que nunca han reclamado los daños, ni al coto, ni al Gobierno de Aragón. «Entiendo que cazadores y agricultores tenemos que actuar conjuntamente para exigir más libertad a la hora de poder cazar jabalíes», apunta. En ese sentido, avanza que desde el Canal se están preparando las solicitudes, que se remitirán al Gobierno de Aragón y a Tráfico.

La sociedad de cazadores de la localidad está de acuerdo. De hecho, esta temporada, se ha implicado en intentar mitigar al máximo las afecciones pidiendo permisos extraordinarios para poder actuar en zonas catalogadas como «peligrosas», como las inmediaciones de las carreteras nacionales. «Pedimos todos los permisos necesarios y lo seguiremos haciendo», recalcó uno de los coordinadores de las batidas en Alcañiz y miembro de la sociedad de cazadores, José Vallespí.

La normativa

Desde el Gobierno de Aragón, entidad que se encarga de aplicar la Ley de Caza aprobada el 12 de marzo de 2015, aseguran que se hace «todo lo posible» para evitar la sobrepoblación de jabalíes. «Se intenta facilitar al máximo la caza de jabalíes. Es una especie que no tiene cupos. Cada coto tiene libertad para hacer todas las batidas que estime convenientes y se admiten durante todo el año siempre que se acrediten los daños en cultivos», refrenda el técnico de la sección de Caza y Pesca de Teruel del Gobierno de Aragón, Pedro Artingot.