Los caspolinos respondieron el sábado en su cita con el Carnaval con un participativo desfile que reunió a numerosas cuadrillas de amigos y a familias con disfraces muy variados. Algunos simularon personajes de películas o cuentos y otros se fijaron en profesiones o fueron más allá con reivindicaciones. Todos con el mismo objetivo, pasárselo bien en una jornada que se alargó hasta la madrugada. Bajo el lema 'La Magia de la Fantasía' y la organización de la Asociación Cultural San Cristóbal y el Ayuntamiento, el pabellón concentró la actividad tras el desfile que abrió la animación de la charanga A Todo Ritmo y cerró la batukada BattuXanga. "La fiesta del Carnaval es una de las celebraciones con más acogida en Caspe, todo el mundo se disfraza tanto de tarde como de noche con propuestas muy originales y trabajadas", destaca la presidenta de San Cristóbal, Rebeca Larrosa.
En el pabellón, la asociación San Cristóbal quiso sorprender a los asistentes con una gran decoración, espectáculo visual y numerosas propuestas de animación (bailarinas y zancudos) en una fiesta que tuvo también premios para los mejores disfraces. En categoría individual ganó «marcianitos» seguido de «primavera» y «hombre en llamas». En la grupal, «Silence Hill» se alzó con el primer premio seguido de «La que se avecina» y «Lazy Town.
Tras el desfile, los asistentes pudieron disfrutar del espectáculo infantil Pequeboom en el que sus bailarinas bailaron coreografías con los más pequeños antes de que dj Chati se encargara de poner la música. Una de las novedades fue el photomatón ‘El Ganchito’ del fotógrafo Cesáreo Larrosa para capturar los mejores momentos del evento y el puesto de perritos calientes. Por la noche, los encargados de la música fueron Alex Melero, DJ Gaski y Diego Oliva