Marisa y José Antonio se despiden del bar La Vila de La Ginebrosa

El matrimonio se despide del bar de La Ginebrosa después de dos años al frente con una fiesta sorpresa organizada por los vecinos
Publicado por Alba Zurita el 7 de noviembre de 2025

Todavía siguen emocionados Marisa Ezquerra y José Antonio Martín y no es para menos. Todo el pueblo se reunió para darles una sorpresa, ya que ponen fin a su etapa en el bar La Vila de La Ginebrosa, después de dos años detrás del mostrador. La fiesta fue grande y contó hasta con charanga. «Escuchamos un poco de música y salimos a la calle. No esperábamos absolutamente nada y cuando los vimos ahí a todos reunidos nos quedamos sin palabras», cuenta emocionada Marisa.

Ella llegó a la localidad hace dos años después de vivir toda su vida en Zaragoza. La Ginebrosa era el pueblo de su marido, José Antonio, y, aunque, al principio le «costó un poco», enseguida se «se sintió súper a gusto con todos sus vecinos». «Recuerdo que durante los inviernos nos poníamos alrededor de una estufa a hablar con la gente joven. Eso lo vamos a echar de menos porque ha sido una experiencia muy bonita», expresa Ezquerra.

El cambio fue grande porque después de estar viviendo en la gran ciudad y el trasiego constante que ello supone se enteraron de que el bar La Vila buscaba nuevos propietarios. No habían trabajado nunca en el sector, pero eso no fue un inconveniente. «Mi marido llevaba 40 años de propietario de una empresa de fontanería con trabajadores a sus espaldas y yo estaba en una oficina. Decidimos dar el paso e ir poco a poco y salió adelante».

Es el único bar que hay en el pueblo y al principio «la responsabilidad era muy grande», pero sus dos hijas fueron un apoyo «incondicional». «Ha sido tanta la acogida que nuestras hijas nos han ayudado mucho. Pensábamos que solo tendrían que echarnos una mano en Semana Santa o verano pero el trasiego ha sido constante», detalla.

Ahora Marisa Ezquerra y José Antonio Martín dan un paso atrás por motivos personales y regresan a Zaragoza, pero, sin duda alguna, de lo que más han disfrutado ha sido de «todos sus clientes». Para la gestión del bar ya existen conversaciones de unos posibles nuevos propietarios.