Un total de 1.130 votantes han pasado por la sede electoral instalada en Alcañiz en los últimos dos fines de semana en el marco del intenso ciclo electoral que está atravesando Rumanía, país miembro de la Unión Europea y Estado calve en la OTAN en el flanco del Mar Negro. Con una numerosa comunidad de residentes rumanos en el territorio -unos 2.500 en el Bajo Aragón Histórico, de los cuales cerca de mil viven en Alcañiz-, el Consulado mantiene en la capital bajoaragonesa uno de los seis colegios electorales de Aragón para las elecciones presidenciales, cuyo segundo turno se vota este fin de semana.
Las urnas se abren este viernes 6 de diciembre en horario de 12.00 a 21.00 ; y también el sábado 7 y domingo 8 de 7.00 a 21.00, para unos comicios decisivos para el futuro del país de Europa del Este, que vivió un auténtico terremoto político en los últimos días. A la conmoción por la victoria de un candidato prorruso y el hundimiento de los partidos tradicionales europeístas se sumaron las sospechas de irregularidades, lo que hizo que el Tribunal Constitucional Rumano ordenara el recuento de los votos de la primera vuelta presidencial. Finalmente, los jueces validaron los resultados este pasado lunes y dieron luz verde a la continuación del proceso electoral con esta segunda fase, que ha tenido de por medio también la renovación de la Cámara de Diputados y el Senado.
La Diáspora -nombre que se le da a los nacionales que residen fuera de las fronteras-, ha tenido un peso importante en los comicios, tanto presidenciales como parlamentarios, ya que aporta cerca de ocho puntos porcentuales en el resultado final. La sede instalada en el Hotel Ciudad de Alcañiz desde 2020 para dar servicio a los residentes del territorio acogió en la primera vuelta de las presidenciales celebradas los días 22, 23 y 24 de noviembre a un total de 540 votantes, provenientes principalmente de la zona bajoaragonesa, y algunos de Teruel capital. En el fin de semana siguiente, los días 30 de noviembre y 1 de diciembre (coincidiendo con la fiesta nacional de Rumanía), pasaron por las urnas otros 590 votantes para las parlamentarias.
La afluencia a las urnas influirá sin duda en el mantenimiento del colegio electoral en Alcañiz en el futuro. Es la única sede de la provincia de Teruel, en la que están censados un total de 5.158 residentes rumanos, según los últimos datos del INE. Fue impulsada por una recogida de firmas de la Asociación de Rumanos en el Bajo Aragón (AROBA), al considerar que es un servicio «fundamental» para que los residentes rumanos no tengan que desplazarse hasta Zaragoza o hasta Tortosa para expresar su derecho a voto, y teniendo en cuenta la numerosa comunidad presente en el territorio. Aunque la sede electoral se gestiona bajo la estricta competencia del Consulado de Rumanía en Zaragoza, algunos de los miembros de la asociación colaboran en el dispositivo.
Desde ayer jueves ya se encuentra reunida en el Hotel Ciudad de Alcañiz la delegación enviada por el Consulado para dar comienzo a partir de este viernes y hasta el domingo al proceso electoral, que decidirá quién ocupará el Palacio presidencial Cotroceni en los próximos cinco años. Se dispone de un espacio de en torno a 2000 metros cuadrados, debidamente señalizado y homologado de acuerdo a las normativas vigentes del Ministerio de Asunta Exteriores (MAE), así como de la Oficina Electoral Central (BEC). Para ejercer el derecho a voto es necesario contar con el documento de identidad rumano (Buletin) o en su defecto, el pasaporte, vigentes en el día de la votación.
Duelo presidencial
El casi desconocido candidato prorruso y antisemita Calin Georgescu se presentó como independiente y ganó la primera ronda electoral, dando la sorpresa a los partidos constitucionalistas y a los propios analistas. Las encuestas no vaticinaron el triunfo del también ultranacionalista y muy crítico con la UE, Georgescu, que no hizo una campaña electoral al uso, sino que fue aupado fundamentalmente por la red social TikTok, con el presumible apoyo de Moscú, lo que supone un quebradero de cabeza más para una Europa central, cada vez más desgastada por la guerra de Ucrania que tiene a Rumanía como punto estratégico con bases militares de la OTAN e instalaciones de defensa. Georgescu obtuvo en la primera vuelta el 23% de los votos (más de dos millones de papeletas), dando la bofetada a los partidos tradicionales, y se medirá en la segunda vuelta con la periodista conservadora Elena Lasconi de Unión Salvar Rumanía (USR) que obtuvo el 19,7% de los votos. Son los primeros dos candidatos más votados que han pasado en la ronda decisiva de un total de 14 que concurrieron en la primera vuelta el pasado fin de semana del 24 de noviembre.
El segundo puesto de Lasconi supuso otro hito histórico, ya que desbancó por primera vez en la joven democracia rumana a un socialdemócrata, en este caso al primer ministro Marcel Ciolacu (PSD), que quedó tercero por unas décimas de diferencia, y a quien las encuestas de forma errónea le situaban como claro ganador. La líder de centroderecha de USR, Lasconi, alcaldesa de una pequeña localidad de 27.000 habitantes a 150 km de distancia de Bucarest, contará previsiblemente con el apoyo de todos los partidos constitucionalistas y europeístas- aunque algunos como los socialdemócratas no terminaban de hacerlo explícito-, para evitar el triunfo de Georgescu, apoyado a su vez por las formaciones ultranacionalistas y de extrema derecha, como AUR (Oro en rumano), cuya fuerza política creció exponencialmente tras las parlamentarias, al entrar segundos en el Parlamento, superando a los nacional-liberales (PNL), socios de la facción socialdemócrata hasta el momento.
El viraje hacia formaciones nacionalistas y radicales del sexto Estado más grande de la Unión Europea se ha revelado como nunca antes, desde la caída régimen comunista en 1989. La cercanía con la guerra de Ucrania, con la que Rumanía comparte frontera norte, ha sido un factor condicionante en este vertiginoso ciclo electoral, que termina con el mandato del liberal y europeísta Klaus Iohannis (PNL), tras haber completado diez años en el poder, es decir, dos mandatos presidenciales, el máximo permitido por la Constitución. Una posible victoria del candidato prorruso convulsionaría de manera importante el tablero político europeo y el rumbo de Rumanía dentro de la UE. Por otra parte, la pérdida de confianza en los partidos tradicionales se podría explicar por un masivo descontento social en el país con la tasa de inflación más grande de la UE y el mayor índice de población en riesgo de pobreza, lo que se ha podido traducir en un «voto protesta», según los analistas. La desinformación y los bulos han sido otra constante, cuyos efectos han sido impredecibles para las encuestas. Cabe destacar que la figura del presidente de la República trasciende lo meramente protocolario. El sistema semipresidencialista de Rumanía le asigna al Jefe de Estado competencias en seguridad nacional y política exterior, esto es su relación con Europa, así como el nombramiento de jueces.
La extrema derecha, segunda fuerza
Rumanía no terminaba de recuperarse del shock de las presidenciales y una semana después acudía de nuevo a las urnas (los pasados 30 de noviembre y 1 de diciembre) para las elecciones legislativas, en un contexto de enorme inestabilidad política y con el Tribunal Constitucional recontando los votos de los anteriores comicios. Los líderes y candidatos de los principales partidos constitucionalistas, los socialdemócratas (PSD) y los liberales (PNL)- que hasta ahora han estado en el poder incluso en una coalición inédita-, dimitieron de sus cargos orgánicos tras los nefastos resultados obtenidos en las urnas, días antes de que sus formaciones se examinaran en las legislativas.
Apenas hubo tiempo de digestión con las elecciones generales intercaladas entre las dos vueltas presidenciales. Tras la espantada de la primera ronda presidencial los socialdemóctratas (PSD) se impusieron en las parlamentarias con el 22% de los votos, cogiendo algo de aire, pero la ultraderechista AUR, consiguió doblar su porcentaje de las legislativas de 2020 y entra en el Parlamento como segunda fuerza con el 18%, por delante de los liberales (PNL) que quedaron terceros con el 14%. El partido de centroderecha USR de la candidata presidencial Elena Lasconi es cuarta fuerza política con el 12% de los votos.
Tras la renovación del parlamento, las fuerzas pro europeas suponen un 48%, frente al 31% de la ultraderecha. El resultado supone un cierto alivio para la UE, ya que no hace peligrar el rumbo europeo de Rumanía, pero el auge de los extremistas es suponen un punto de inflexión mayúsculo en el devenir político del país. Las legislativas han abierto las puertas del Parlamento a otras dos fuerzas ultranacionalistas, tras superar el umbral del 5%. Se trata de S.O.S. Rumanía y POT (Partido de las Personas Jóvenes), que podrían ser los principales aliados de la ultraderechista AUR. Todo dependerá de las alianzas que se forjen en una Rumanía muy fragmentada que termina de decidir este fin de semana el camino a seguir.