Los gigantes, cabezudos y dulzaineros fueron los protagonistas, el sábado, en Valdealgorfa. El pueblo lució «lleno» y las plazas «abarrotadas» mientras el cielo daba una tregua que permitió que a las 18.00 saliera el tradicional pasacalles, explica Jorge Alloza, uno de los organizadores del XI Encuentro de Gigantes, Dulzainas y Percusión.
Hasta la localidad se desplazaron más de 20 gigantes junto con distintas comparsas de música procedentes de varias localidades de las provincias de Teruel, Huesca, Zaragoza y Castellón. «Este año no han venido los habituales de Tarragona porque les coincidía con otro encuentro», apunta Alloza. En total, se reunieron unos 250 participantes a los que también acompañaron numerosos visitantes que no se perdieron este encuentro. «El balance es muy positivo y la gente que vino nos transmitió que se lo pasó muy bien», destaca el valdealgorfano.
La alcaldesa, Reyes Gimeno, también subraya una «valoración positiva» y recalca que cada año la organización, el grupo de dulzaineros Massalgorfa, «se supera». Asimismo, la alcaldesa destaca la «implicación personal de muchos vecinos. Cuando en Valdealorfa estamos todos juntos en algo, se nota».
Gigantes, músicos y cabezudos animaron las calles de Valdealgorfa./ Antonio Amigo
Unos anfitriones de altura
Los gigantes locales, José Pardo Sastrón ‘El Boticario’, Julián Casanova y Josefina (la gigantilla) fueron los anfitriones de esta cita y recorrieron las calles de su municipio junto a las comparsas invitadas y los músicos. En las plazas, además, se preparó un picoteo con sangría y agua para maridar la festiva tarde. Además, también hubo tiempo para disfrutar de varios bailes de gigantes.
Sin embargo, los gigantes no fueron los únicos que tuvieron protagonismo, los cabezudos y la distintiva sierpe valdealgorfana sorprendieron a más de uno y, sobre todo, a los más pequeños que corrieron lejos de los látigos. «Nosotros tenemos 7 cabezudos y la sierpe, que es como un dragón y está vinculado con una leyenda de aquí. Pero, además ,la comparsa de L’Alcora (Castellón) también trajo cabezudos», señala Alloza.
Tras el pasacalles, gigantes, músicos y cabezudos entraron al polideportivo municipal para realizar la presentación de cada grupo de gigantes. Los participantes también disfrutaron de una cena comunitaria.
El encuentro terminó con la actuación de la orquesta grupo Venus. Es el primer año que, en lugar de optar por un grupo de música, se ha elegido una orquesta que también tuvo gran éxito con el público que estuvo «hasta altas horas de la madrugada», confiesa Alloza