Centenares de personas han desfilado frente a la Virgen del Pilar en la multitudinaria ofrenda en torno a la patrona de Calanda. En esta ocasión la lluvia ha obligado a que la ofrenda de flores se haya llevado a cabo en el templo dedicado al Pilar. Por ello, el acto se ha trasladado desde la ubicación habitual, en la plaza de España, hasta el interior de la iglesia dedicada a la Virgen.
Ello no ha impedido que grupos de todas las edades, familias enteras, peñistas, calandinos y también personas venidas de otros municipios y comunidades autónomas hayan podido depositar sus flores. Para ello, los oferentes han podido dejar sus ramos junto al altar donde se venera a la Virgen. "Nos hemos visto obligados a trasladar la ofrenda al interior del templo pero como hemos podido comprobar, ello no ha sido impedimento para que los calandinos celebremos nuestro día más grande", ha explicado Alberto Herrero, alcalde de Calanda.
Lo cierto es que la ofrenda se ha alargado hasta primera hora de la tarde. Los oferentes han acudido formando grandes filas en torno al templo del Pilar. Casi todos ellos portaban paraguas, lo que ha dado una mayor vistosidad a las citadas filas. Los trajes regionales han sido también protagonistas y han acudido ataviados con la ropa típica de Aragón personas de todas las edades.
La solemne eucaristía ha estado amenizada por los acordes de la Asociación Cultural El Cachirulo. Ha asistido toda la corporación municipal que ha estado respaldada por diferentes autoridades institucionales, como el diputado Ramón Celma; así como representantes de la Guardia Civil y diferentes entidades sociales y culturales de Calanda.