Mazaleón vuelve a tener dos bares. Este miércoles ha abierto el bar de las piscinas para todo el año y no solo en época estival como hasta ahora, gracias a la inversión que ha acometido recientemente el Ayuntamiento para que esté adaptado para el invierno. Hace unos meses cerró el bar «de toda la vida», el d’Angelo, y la localidad se quedó con un solo establecimiento hostelero, insuficiente para dar servicio a toda la localidad y a los visitantes.
El gestor es el mismo que en verano, David Bosch, de 40 años, quien hace ocho años decidió «cambiar de aires» dejando su Cataluña natal para instalarse en el pueblo del que procede su familia en el que había pasado las fiestas y vacaciones de su infancia y juventud. Anteriormente, había trabajado en hostelería en diversas ciudades catalanas así que decidió aplicar sus conocimientos gestionando su propio negocio en su pueblo. El bar hizo que el pasado verano Mazaleón ganara un nuevo vecino, uno de sus hermanos, Sergi, que dejó Segur de Calafell (Tarragona) para «probar».
La propuesta de David fue todo un éxito y desde hoy quiere replicarla después de unos días de mucho trabajo poniendo a punto el local. El hostelero incide en que lo que quiere es «dar servicio al pueblo» y también a las personas de fuera que recalen en la localidad por trabajo u ocio. «Fue espectacular la respuesta, hicimos algo muy bonito. El bar estuvo lleno casi todos los días. En estos meses ha sido una pena porque los trabajadores de carreteras, obreros o los que acuden a hacerse un traje a medida a Toni Barceló o visitan a la empresa de maquinaria agrícola Vimar tenían que trasladarse a comer a Maella o Calaceite», apunta.
Concienciado de la importancia de consumir en el pueblo, destaca que sus proveedores son locales; y también los trabajadores que le acompañan en el negocio. Ahora comenzarán cuatro personas, pero este verano llegaron a ser siete en plantilla más David y su hermano.
David también quiere organizar propuestas de ocio diferentes: noches temáticas, ‘tardeos’, fiestas y espectáculos de humor o de magia. El pasado verano programó un monólogo y tenía intención de llevar a Mazaleón más actividades, pero el «aluvión» de trabajo le «desbordó». Respecto a la comida, se seguirá la misma línea con bocadillos, hamburguesas, pizzas y tapas caseras que intentarán ir implementando la carta con arroces y ensaladas, entre otros.