Memoria estremecida

RESEÑA. Una novela magnífica, una auténtica obra de orfebrería, un dominio del lenguaje excepcional
Publicado por Miguel Ibáñez el 5 de junio de 2025

Coincidiendo con el 20º aniversario del fallecimiento del gran escritor aragonés en lengua catalana Jesús Moncada (1941-2005), la editorial Anagrama ha reeditado dos de sus mejores obras, fundamentales ya en la historia de nuestra literatura: "Camino de sirga" y "Memoria estremecida".

Escritas originalmente en catalán, estas dos premiadas novelas retratan el universo personal y mítico del autor, que gira en torno a su localidad natal, Mequinenza: esa milenaria población situada a orillas del Ebro que en los años setenta quedó engullida bajo las aguas de dos embalses, y que se ha convertido ya en un mito geográfico y literario en la línea de precedentes tan nobles como los territorios de Faulkner o García Márquez.

De las dos, hoy quiero centrarme en "Memoria estremecida", una obra que, según el crítico Jesús Ferrer, nos retorna al placer de la lectura tranquila, descriptiva y pausada de la realidad.

Inspirada en un suceso real, un caso de bandolerismo ocurrido a finales del siglo XIX, en plena Restauración borbónica, la novela plasma el impacto del crimen tanto en la comunidad que lo experimentó en su momento como en aquella que, más de un siglo después, se ve forzada a mantenerlo en la memoria. Y es que aquellos hechos todavía se transmitían oralmente de generación en generación, a veces con un sentimiento de vergüenza y culpa. Sin embargo, los puntos oscuros, las versiones contradictorias de aquel cruento acto hacían poco menos que imposible la reconstrucción del mismo. El hallazgo fortuito de un manuscrito (tan casual que parece inventado), cambió las cosas.

Obra de un escribano del juzgado de Caspe que participó en la instrucción del caso, la relación proporcionaba la base documental donde apoyar sólidamente una reconstrucción novelada. Sin embargo, la idea del libro, acogida con expectación, también produjo cierta inquietud, despertó recelos y levantó polémica. Más de un siglo después, las viejas infamias -las de los malhechores y las de la justicia- se revelaron aún vivas en una estremecida memoria colectiva. El escritor se convirtió en el destinatario de mensajes de todo tipo, algunos hasta lo conminaban a renunciar a su proyecto en aras del buen nombre de la población. Las antiguas pasiones cobraban virulencia. Porque, en el fondo, el crimen del camino de Caspe y sus secuelas fueron, y siguen siendo, mucho más que un tema sangriento para un romance de ciego.

Una novela magnífica, una auténtica obra de orfebrería, un dominio del lenguaje excepcional.

Ahora que volvemos a poseer una nueva edición de esta novela escrita en 1997, sería una pena que los lectores desaprovechasen esta nueva ocasión de disfrutar de la deslumbrante literatura de JESÚS MONCADA.

Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz