Miguel de Lucas: «La magia es misterio en un concepto amplio. El milagro de Calanda lo es»
Miguel de Lucas en Radio La Comarca./ S.F.
Estuvo recientemente en el instituto de Híjar con los alumnos de 4º de ESO, ¿por qué?
Siempre me parece interesante estar en un contexto educativo y poder fusionar la magia con aspectos relacionados con la psicología. Los alumnos de 4º de ESO están en una edad muy interesante y utilizo la magia para captar su atención. En función de cómo responden, voy incorporando más o menos efectos de magia.
¿Se puede comunicar con la magia?
La magia tiene dos partes: una que tiene que ver con las instrucciones de cada truco y otra que tiene que ver con la comunicación. Si le explicas un juego de magia a un alumno, eso hace de palanca para que luego su comunicación sea más fluida. Se quedan súper contentos y motivados porque conocen un secretillo que los demás no.
Esta fue su primera actuación en el Bajo Aragón, aunque no en la provincia de Teruel ya que estuvo en Teruel Mágico. ¿Le gustaría repetir?
Me encantaría. Es la segunda edición y me parece que es muy interesante que Caja Rural de Teruel haga un evento que pone de manifiesto que la cultura es importante y que, dentro de la misma, la magia tiene un pequeño sitio. La magia es misterio, en un concepto amplio, por ejemplo el milagro de Calanda, es magia.
Esta semana regresará a Alcañiz para participar en Nextland...
Va a ser una experiencia muy bonita porque creo que esta cátedra (Cátedra Caja Rural de Teruel – Fundación Térvalis de la Universidad de Zaragoza) es muy interesante. Me gusta que no se haya hecho en la capital -Teruel- porque muestra que en cualquier lugar se puede realizar algo mágico. Va a ser una conferencia especial donde voy a destacar la relación que existe entre la psicología, la magia y todo lo que tiene que ver con el lenguaje, porque junto con la comunicación son algo muy importantes en todas las profesiones.
¿Cómo llega a la psicología desde la magia?
ra universitaria, las dos primeras estuvieron relacionadas con la educación y, en aquel momento, ya me gustaba mucho el mundo de la magia. Descubrí poco a poco los principios psicológicos que subyacen al hecho mágico y decidí ver lo que decía la ciencia al respecto. Por eso me matriculé en Psicología. Hay cosas que no tienen nada que ver, pero sí hay asignaturas que están relacionadas como atención, percepción y memoria; o condicionamiento y aprendizaje. Me sirvió para poder hablar con más propiedad de algunas cosas y poner nombre a otras que llevaba años viviendo y que no sabía cómo se llamaban.
Su tesis doctoral aborda esa simbiosis entre la psicología y la magia, y se centra en el ilusionismo y su utilidad para los alumnos de Magisterio. Con este tema, ¿vuelve a su vocación inicial?
Sí. Trabajé durante algún tiempo en la Universidad de Salamanca, en la Facultad de Educación, dando clase en el Grado Infantil y en el Máster de Profesorado. Ahora estoy en la Universidad Internacional de La Rioja donde tengo tres tipos de docencia, el Grado en Pedagogía, el Grado de Educación Infantil y el Máster de Profesorado; y siempre ocurre algo muy especial y es que suelen ser alumnos muy buenos con mucha vocación, sobre todo en infantil. Sin embargo, cuando tocaba exponer delante de todos, empezaban unos miedos terribles. Tuve la fortuna de tener un equipo muy bueno de profesores que me dejaron hacer un módulo relacionado con la magia, ya no sólo como recurso para que ellos llamen la atención en sus prácticas, sino para comunicar. Ahí surgió esta posibilidad de tesis doctoral al ver que era una intervención que realmente funcionaba. Se realizó un estudio con un diseño cuasi-experimental con medición pre-test y post-test, en la que los alumnos mejoraron directamente todas las capacidades comunicativas, sobre todo, aquellas relacionadas con la inseguridad.
¿Cuáles son las claves?
La preparación es fundamental y, luego, el querer hacerlo, es decir, no sentirte obligado. Creo que las personas pueden vivir perfectamente y ser muy felices con miedos. Si tienes miedo a hablar en público y no lo necesitas de mantera vital, no pasa nada. Hay que querer para vender el miedo.
Le hemos visto en diversos formatos, como en un programa de televisión, ¿las aulas son su escenario favorito?
Sin ninguna duda, porque no es una actuación sino una conversación. Hablo con ellos de que no pasa nada por llorar, les cuento mi historia, que tiene que ver con la ansiedad y la depresión, que son dos temas que quiero visibilizar y mostrar que se pueden superar.