El Ministerio para la Transición Demográfica y el Reto Demográfico ha ratificado este viernes que los proyectos 'Catalina' en Andorra y 'Pilar' entre Caspe y Fabara son los beneficiarios aragoneses de las subvenciones para empresas que impulsen acciones relacionadas con el hidrógeno verde. En total son 384 millones de euros, aunque se anunciaron en febrero de forma provisional, no se han hecho efectivas hasta ahora. Así, del total de 1.223 millones de euros de fondos NextGenEU que se otorgan a siete proyectos ubicados en Aragón, Andalucía, Castilla y León, Cataluña y Galicia.
El importe se reparten entre las dos iniciativas. Así, el proyecto Catalina recibe 245 millones de euros y el proyecto de generación de H2 verde para producir combustibles derivados en el valle del río Ebro (HyBERUS), que opera entre Caspe, Fabara y la localidad de Ascó (Cataluña) percibe 139 millones de euros.
Ambos proyectos aragoneses suman un total de 860 MWe en potencia de electrólisis y garantizan también los compromisos de compra requeridos de, al menos, el 60% de esa producción por parte de distintos consumidores (offtakers) industriales. Los expedientes mejor valorados incorporan además instalaciones conectadas de generación renovable y acometen procesos adicionales de síntesis, almacenamiento y/o transporte de combustibles verdes derivados del hidrógeno renovable como el SAF para aviación, el e-metanol o el amoniaco. En cuanto a la tecnología de electrólisis, los promotores de los proyectos seleccionados provisionalmente han optado por la alcalina de forma mayoritaria.
En la ponderación de méritos, además de la solidez técnica y la solvencia económica, se ha valorado criterios sociales y ambientales que van desde la creación de empleo, el desarrollo económico local, la reducción de emisiones, igualdad de género, así como la formación local, entre otros.
El objetivo de esta línea de incentivos que gestiona el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) –adscrito al MITECO– es fomentar la producción y consumo a gran escala de hidrógeno renovable y sus combustibles derivados para impulsar la plena integración de este vector el mix energético español y acelerar la reducción de emisiones de CO2 de amplios sectores de nuestra industria y el transporte pesado.
Los clústeres o valles de hidrógeno verde constituyen un elemento esencial al reunir en emplazamientos agrupados múltiples etapas de la cadena de valor del hidrógeno; desde la producción y el almacenamiento a la distribución y consumo. Se aprovechan así las economías de escala, posible diversidad de consumidores en una misma zona y el efecto multiplicador que ello pueda tener.
Plan nacional de energía y clima
El impulso a la creación de clústeres de hidrógeno renovable, vinculados a la componente 31 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y al mecanismo RePowerEU de la Comisión, está previsto en el PERTE ERHA y se considera determinante para alcanzar los objetivos señalados en la Hoja de Ruta del Hidrógeno Renovable (4 GW en 2030) y en la revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que prevé 12 GW de capacidad de electrólisis para 2030.
La línea de incentivos a valles de H2 renovable viene precedida por el alto grado de interés y participación en las convocatorias previas de H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor y tres Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI Hy2Tech, Hy2Use y Hy2Move). Fruto de estas iniciativas, más de un centenar de desarrollos están en marcha en toda la geografía española; tanto propuestas experimentales para generar conocimiento en torno al hidrógeno renovable, como aplicaciones en movilidad y transporte, o grandes electrolizadores para generación de este vector energético.
Dotada con más de 3.100 de millones de fondos europeos, la apuesta por el hidrógeno verde ha supuesto que, en apenas dos años, España esté ya en disposición de lanzar ayudas que multiplican en varios ordenes de magnitud la capacidad de producción de hidrógeno renovable de los primeros proyectos financiados. Tal y como recoge la Hoja de Ruta, en España se consumen hoy más de 500.000 toneladas al año del llamado «hidrógeno gris», de origen fósil. Existe pues un enorme potencial para la descarbonización de la industria y, al mismo tiempo, permite sustituir otros combustibles fósiles u otras materias primas con hidrógeno renovable.
Ver comentarios (3)
Todavía no entiendo para que se usará el hidrógeno verde. Que alguien lo explique bien porque yo no me aclaro.
Ha habido una exposición itinerante, ya veo que no te has acercado.
Puedes tener la seguridad de que si esas empresas hacen éstas inversiones, tienen el hidrógeno vendido.