Nacho Zurita, el corredor de Nonaspe que desafía los límites humanos: 310 kilómetros corriendo en 66 horas

El ultrafondista del Bajo Aragón-Caspe participó el pasado fin de semana en las 200 millas de la TrailCat, disputada en las montañas de Prades (Tarragona)
Publicado por Eduard Peralta Álvarez el 15 de marzo de 2024

Nacho Zurita, corredor de ultrafondo procedente de Nonaspe y miembro del Club de Montaña Zalagarda, desafió sus límites el pasado fin de semana por segundo año consecutivo disputando con solvencia las 200 millas del TrailCat, prueba tremendamente exigente disputada en las montañas de Prades en la provincia de Tarragona. En total, el del Bajo Aragón-Caspe recorrió 310 kilómetros entre el jueves y el sábado con un tiempo total de 66 horas y apenas parando a dormir o comer. Fue cuarto absoluto y tercer clasificado masculino.

Tan solo 19 de los 40 valientes que se enfrentaron a esta distancia al alcance de muy pocos en el Priorat cruzaron la línea de meta. Y es que los condicionantes físicos y mentales fueron, por supuesto, protagonistas. La carrera arrancó de madrugada el jueves y los competidores tenían hasta la tarde del sábado para terminarla. En total, 84 horas de límite. "Tienes que respetar cada kilómetro los tiempos de corte sino te quedas fuera de carrera. Es muy complicado porque te enfrentas a momentos de todo. De noche, por ejemplo, no te conoces el terreno y solo vas con un GPS. Es complicado. Te enfrentas a eso, al frío, al hambre…", explicó esta semana Zurita en Radio La Comarca.

Además, la carrera en sí constaba de 290 kilómetros y 14000 metros de desnivel acumulado pero la lluvia dificultó el terreno y obligó a rodear en algunos tramos. Otro condicionante. Zurita relata que le salieron hasta 310 kilómetros. "Tienes que buscarte la vida porque es una carrera en la que eres autosuficiente. El circuito está sin marcar y tienes que improvisar" añadía.

En cuanto a las ayudas externas, son más bien pocas. Existen tres 'bases de vida' en refugios de montaña a lo largo del recorrido en el que la organización pone a disposición de los participantes comida caliente, camas para dormir y duchas. "Nos dan arroz, pasta, tortilla o caldo. Ahí podemos cargar el móvil y el GPS. Hay que tener en cuenta que la prueba dura tres días y te puede pasar de todo", sentenció el corredor de Nonaspe.

Toda previsión es poca. Entre otras cosas, Zurita llevó consigo durante toda la carrera varios frontales para poder correr de noche, baterías externas, calcetines y zapatillas de repuesto y algo de comida. También, por supuesto, cafeína, y es que en carrera los corredores no pueden permitirse mucho más que unas siestas y seguir avanzando.

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