Si alguien pensaba que en la Carrera del Pavo solo se viene a correr, esta edición demostró que también se viene a asustar… y a hacerlo con estilo. El momento más comentado del podio de disfraces llegó en la categoría individual, donde el primer premio fue para Carlos Andreu, concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Alcañiz, gracias a un disfraz tan original como perturbador: ‘La niña del exorcista’.
Pero no fue solo el maquillaje, el camisón, ni la expresión diabólicamente trabajada lo que convenció al jurado. Andreu fue un paso más allá y completó el disfraz corriendo junto a un somier de cama, recreando una de las escenas más icónicas del cine de terror. Un detalle que elevó la puesta en escena y convirtió su participación en una auténtica performance sobre el asfalto.
La combinación de interpretación, atrezzo y sentido del humor hizo que su propuesta destacara claramente entre el resto de participantes, en una categoría que volvió a demostrar un altísimo nivel creativo. No todos los días se ve a un concejal cambiar el despacho por una cama poseída… y además cruzar la meta con ella.