Con la plaza de la Iglesia a rebosar de pañuelos, que lucían colgados con los colores y nombres de todas las peñas del pueblo, música y vecinos venidos de dentro y fuera, Nonaspe arrancó el sábado sus fiestas patronales, que se prolongarán hasta el miércoles con multitud de actividades para todos los públicos. Si el sábado fue importante con el chupinazo y la presentación de las nonaspinas, el domingo fue el día grande con los honores al patrón, San Bartolomé; y el lunes se hará lo propio con la Virgen de las Dos Aguas.
La implicación de las peñas volvió a ser uno de los pilares del ambiente festivo. Este año, la encargada del chupinazo fue la Peña Los Canutos, que además protagonizó el momento más esperado por todas las peñas, el de la colocación del pañuelo al santo y la lectura del primer pregón de peñas. «Estoy muy emocionada, porque en mi casa somos muy devotos de San Bartolomé. Me hace muchísima ilusión ponerle el pañuelo al santo», declaró Patricia Lecha, conocida como ‘La Pachera’. «Hemos traído a la charanga, hemos reunido a nuestros amigos y hemos repartido jamón, sangría... de todo», añadió entre risas. Marta Freixa, encargada de leer el pregón, remarcó la importancia de las peñas en el perfecto desarrollo de unas fiestas divertidas, responsables y que atraen a un gran número de visitantes.
Las migas y la sangría presentes cada año
En la fiesta no faltaron ni la sangría ni las tradicionales migas. La Peña Metro volvió a encargarse de preparar más de cien litros de sangría para todo el pueblo. «Desde que empezamos, siempre lo hacemos. Preparamos la sangría y luego llega el chupinazo, la charanga, un poco de guerra de agua y ... a empezar las fiestas», explicó Álvaro Aragonés, miembro fundador. «En Nonaspe somos mil habitantes y hay 31 peñas. Es impresionante», subrayó. La música de la Charanga «A todo Ritmo» no dejó de sonar por las calles del municipio, jaleados por un público dispuesto a bailar cualquier ritmo que sonase.
En cuanto a las migas, elaboradas por la Peña el Racó del Racat, fueron repartidas por miembros de la Peña Lo Cofí. «Es un triunfazo total. Hacemos cinco sartenes muy grandes y cada año se quedan cortas», señaló Mireia Suñer. «La gente viene por las migas y se queda por las fiestas. Esto es espectacular. Todo el mundo repite», apuntó.
Este año todos tienen presente a un vecino muy querido, por su implicación con las peñas y la vida cultural del municipio: «Lo hacemos por Hipòlit Solé, que nos dejó hace unos días. Él era el alma de esto y seguimos su legado con todo nuestro cariño», recordó Suñer.
La Comisión de Fiestas, integrada este año por jóvenes de entre 16 y 18 años, también aportó su energía e ideas nuevas. «Hace tiempo que queríamos ser parte. Si hay gente joven, se pueden hacer más cosas y más divertidas», contaron María, Paula y Lucía. Una de las novedades ha sido el «juego de la zanahoria», una especie de reto por encargo en el que se debe «eliminar» a una persona tocándola con una zanahoria. «Puede ser de juguete o de verdad, pero no de papel. Todo el pueblo está buscando zanahorias», explicaron entre bromas.
Las Nonaspinas de Honor, protagonistas de la ilusión
Las cuatro Nonaspinas de Honor adultas, Estela Catalán, Aroa Taberner, Laia Suñer y Núria Ráfales, vivieron con nervios e ilusión la jornada inaugural y el acto de su coronación por la noche. «Muy orgullosa y muy emocionada de que empiecen las fiestas», aseguró Estela Catalán. Por su parte, Laia Suñer explicó: «Es un momento que esperaba desde hace años. Compartirlo con mis amigas es un orgullo. Aunque no soy de aquí, mi familia es de Nonaspe y me siento muy orgullosa de representarlo».
Núria Ráfales destacó «mucho sentimiento, porque el pueblo integra a todos y hay un montón de actividades». Aroa Taberner incidió en que «hace años que queríamos ser Nonaspinas y lo hemos esperado con muchas ganas. Es un orgullo, sobre todo porque somos de la misma peña y estamos muy unidas».
Cuatro fueron las Nonaspinas infantiles, Janet Amador, Blanca Casado, Valeria García y Sofía Elena Munteanu, qué no estaban solas, ya que habían tres Nonaspinos junto a ellas, Dylan Redondo, Asier Galdón y Hugo Aragonés. Todos muy emocionados y nerviosos, pero perfectos en sus palabras sobre el escenario, dichas en rima y sin ningún olvido a causa de la responsabilidad que sentían.
Medio siglo después, las Nonaspinas honoríficas vuelven al recuerdo
La emoción también se vivió con las Nonaspinas honoríficas, María Felisa Vascones, Mari Carmen Ollés, Pilar Andreu y Tere Puértolas, que este año cumplen 50 años de su representación. «Fuimos en 1975, cuando aún se decía reinas y damas. Nos dedicábamos a todos los actos como ahora y fue una ilusión enorme», rememoró Puértolas. Ollés añadió que «fue un cambio porque entonces llevamos vestidos verdes, no blancos, y fue especial». Ante los piropos de los presentes, respecto de su lozanía y los comentarios sobre lo guapas que estaban, Andreu lo resumió con humor: «El secreto para seguir así es comer jamón de Teruel, beber el agua del Matarraña y tener alegría, que quita las arrugas».
El Cachirulo, pregoneros de este año
El pregón de este año corrió a cargo de la asociación El Cachirulo Virgen de Dos Aguas. Su presidenta, Ana Barceló, expresó la emoción de todo el grupo: «Es un honor muy grande porque hemos resurgido de un bache. Ahora tenemos cantera y gente joven con muchas ganas. Eso nos hace sentir una piña. Queremos que todos disfruten, se abracen y se sientan orgullosos de ser de Nonaspe».
Unas fiestas divertidas pero con la solemnidad que merece la celebración
El alcalde, Fernando Taberner, subrayó desde el escenario la importancia de este inicio festivo: «Quiero dar la enhorabuena a las Nonaspinas y Nonaspinos. No solo vais a disfrutar de estos cinco días, sino de todo el año que vais a estar con este legado». En declaraciones posteriores, el alcalde destacó la doble vertiente de las celebraciones: «Las fiestas tienen el chupinazo, que disfrutan más los jóvenes, y los actos solemnes como la presentación de las Nonaspinas. Este año estoy especialmente emocionado porque mi hija Aroa es Nonaspina mayor».
Finalmente, lanzó una invitación a vecinos y visitantes: «Invito a todos los que puedan venir, de la comarca y de toda la geografía española, a disfrutar de unas fiestas en las que van a ser acogidos con el cariño que se merecen».
Nonaspe ha celebrado este domingo su día grande, el dedicado a su patrón, San Bartolomé, con misa baturra y procesión por las calles de la localidad. El 24 de agosto es un día fijo en el calendario para los nonaspinos, vivan o no en el pueblo, en el que tienen cita con el patrón y reunión con familia y amigos. Este acompañamiento seguirá el lunes con la Virgen de Dos Aguas.