El Ayuntamiento de Nonaspe va a invertir 159.886,74 euros en la mejora de los vasos de las dos piscinas municipales, las playas, pasillos, acceso y del bar. Además, va a crear un vestuario adaptado para personas con movilidad reducida. La actuación está financiada con la subvención correspondiente al plan Plus 2025 de la Diputación de Zaragoza y que da continuación a una primera obra de mejora, que se hizo del vestuario de mujeres hace casi ocho años con el plan Pimed también de la institución provincial. Tras este proyecto, quedará pendiente la rehabilitación del vestuario de hombres, para lo que el Consistorio espera solicitar otra ayuda.
Las obras no empezarán hasta que termine la temporada, en octubre, y se espera que estén finalizadas para los meses de febrero o marzo del año que viene. El alcalde, Fernando Taberner, adelantó en una entrevista en Radio LA COMARCA, que la inversión en las piscinas es «muy importante», ya que dan servicio en un momento en el que el caudal de los ríos «merma bastante». «En verano, entre el 60 % y 80 % de los vecinos hacen uso de las piscinas, que están casi siempre al completo», aseveró.
Cuatro áreas de actuación
Las obras están organizadas en cuatro separatas. Por un lado, el acceso se va a cambiar al lado del bar y se colocará un torno. La entrada actual se respetará, pero con otra utilidad, servirá para suministrar al bar. De este modo, el acceso estará «más cerca de la piscina y será más cómodo para los vecinos», explicó Taberner. En cuanto al ancho de los pasillos, se ampliará de 1,2 metros a 2 metros. Se cambiará también el pavimento de las playas de las piscinas, los vallados y los platos de las duchas. La actuación de mayor envergadura será el saneamiento de los vasos de las dos piscinas -la grande y la pequeña- que contará también con su posterior embaldosado, ya que ahora el fondo es de hormigón pintado.
En el bar, está prevista la sustitución de la cubierta y la remodelación interior y exterior para habilitar un atractivo comedor y mejorar la terraza. El objetivo es que sea «más fácil» adjudicar la explotación del mismo e, incluso, que pueda estar abierto el resto de los meses del año y no solo en verano, tal y como estudia el Ayuntamiento.
Para el nuevo vestuario para personas con movilidad reducida, se empleará un almacén de la zona del bar, que queda a pie de calle.