Una nueva baja médica en el centro de salud de Caspe ha agravado la falta de personal en medicina familiar, sumándose a las otras dos que ya se estaban cubriendo entre el resto de compañeros. Actualmente, hay 4 profesionales en activo de los 7 que habitualmente pasan consulta por las mañanas. Esta circunstancia, junto con las vacaciones programadas en el mes de agosto, ha provocado que la semana pasada hubiera días en los que tan solo había 2 médicos en el ambulatorio.
La media de médicos al día es de 3, una cifra insuficiente para poder abarcar las citas agendadas. "Estamos atendiendo entre 60 y 70 personas al día, es decir, casi 30 pacientes más de lo que estipula el último acuerdo entre el Servicio Aragonés de Salud y los sindicatos integrantes de la Mesa Sectorial de Sanidad", explica la coordinadora del centro, Isabel Paúles.
Como apoyo puntual y extraordinario, la plantilla cuenta con una residente que ha aceptado asumir la consulta de una de las médicos de baja, a través del programa de fidelización de residentes. Al estar en formación, deben respetarse sus descansos y su planificación laboral y académica, por lo que no se le puede exigir lo mismo que al resto de médicos del centro.
Como medida urgente, la coordinadora ha suspendido las libranzas por guardias las dos primeras semanas de septiembre con el objetivo de poder garantizar las vacaciones y descansos programados con antelación. Además, el pasado lunes, Paúles trabajó en uno de sus días de vacaciones para cubrir la libranza de una guardia de otro compañero. "De lo contrario, se habría quedado un médico solo para todo el ambulatorio", detalla.
Desde el Departamento de Sanidad se ha recomendado al centro cerrar las consultas y ofrecer una asistencia a demanda, que seguiría una dinámica similar a las urgencias. Sin embargo, aunque sí que se han tenido que cerrar algunas agendas, el centro continúa ofreciendo atención comunitaria. "Una atención puntual puede solucionar el dolor, por ejemplo, pero no se consigue llegar a la raíz del problema. Vamos a seguir trabajando de la mejor manera posible y con una sonrisa de cara al paciente pero esto no es viable en el tiempo", recalca la coordinadora.
Dos semanas de lista de espera
La lista de espera de medicina familiar ha aumentado hasta las dos semanas, aproximadamente. Para gestionar las citas ya agendadas, la dirección ha decidido cerrar todas las consultas y abrir agenda semanalmente. Por ello, se recomienda a la población acudir al centro o llamar para pedir cita en lugar de utilizar la aplicación móvil 'Salud Informa', ya que no muestra los huecos disponibles.
Por otro lado, las urgencias también se han visto afectadas con una mayor afluencia de pacientes. "Aunque no son motivos urgentes, la gente necesita asistencia para asuntos como reevaluaciones de bajas o renovaciones de medicación y no pueden esperar 15 días. Aun así, pedimos a la población paciencia y que soliciten la cita con tiempo", indica Paúles.
Según la coordinadora, la solución a este problema es compleja dado el déficit de médicos que hay, en general, en Aragón. A lo largo del verano, el centro ha recibido apoyos externos de guardia para cubrir este tipo de turnos, ya que el centro solo cuenta con dos profesionales de los cuatro que hay estipulados.
Por el momento, se han colocado en el centro varias cajas con hojas de reclamaciones para invitar a la ciudadanía a interponer sus quejas.
Pediatría podría quedarse sin médicos
El ambulatorio también cuenta con otras especialidades: odontología, pediatría, fisioterapia, matrona (ofrece atención básica que no requiera derivación a ginecología) y enfermería. Todas ellas mantienen su cobertura habitual pudiendo ofrecer atención en el mismo día o, como tarde, a lo largo de la propia semana.
Sin embargo, en el caso de pediatría, el traslado de los dos únicos especialistas en Caspe, previsto para finales de septiembre, preocupa al ambulatorio. Si estas plazas no se cubren en el próximo llamamiento de profesionales, el 13 de septiembre, el centro se quedaría sin atención pediátrica. Ante este supuesto, la coordinadora desconoce el protocolo que se seguiría para poder dar cobertura a los pacientes.
Además de los traslados de los pediatras, cabe recordar que se han aprobado tres más en medicina comunitaria. Una de estas plazas ya está cubierta con el cambio del contrato de guardia a de mañanas de una de las profesionales del centro caspolino. Si no se produce ninguna reincorporación de las bajas ni se cubren los traslados, el centro se quedaría con tan solo 3 médicos activos en plantilla de los 7 que debería haber. Paúles lamenta que este escenario sería "insostenible" y adelanta que no le sorprendería que alguno de los médicos que están trabajando terminase necesitando también una baja "por la sobrecarga física y mental".
Ver comentarios (10)
cuatro médicos para Caspe está bien repito para los de Caspe
Tu vives ahí para decir su está bien o está mal? Es ironía?
Parece que hablo el "listo" del pueblo
Hola luis con minúscula. Te refieres a que para los turistas catalanes habría que contratar otros aparte y que los pague la Generalitat ?
Me ha gustado mucho la foto, refleja al 100 por cien la realidad actual de Caspe
Este si que es un problema serio, la sanidad publica es y debería de ser para todos igual.
ésto con Sira no pasaba
Si se hiciera uso de los servicios públicos con cordura, no pasarían muchas cosas. He visto ir a urgencias por una rozadura del zapato, increible. Además, cuando la doctora le dijo que eso no era de urgencias, se enfado.
Quizá si no fuera por los migrantes, el número de habitantes solo de origen español no permitiría que Caspe tuviese los servicios que tiene: sanidad, policía local, colegios, juzgados, etc. Me da la sensación de que cuando hay una noticia de Caspe siempre se les vincula con pérdida de servicios y derechos para los de origen español; es hora de ver que no todo es negativo.
Paz y amor.
Es una vergüenza si de por sí éramos pocos ahora más